Critican las declaraciones de la presidenta de la Comunidad Judía del Principado, Aída Oceransky sobre el conflicto en Gaza y piden al Ayuntamiento que ponga fin a la concesión del local en el Fontán

La polémica en torno a la cesión municipal de ‘La Casina del Fontán’ a la Comunidad Judía de Asturias sigue creciendo. Después de que IU-Convocatoria por Oviedo solicitara revisar el uso del inmueble por las declaraciones de su presidenta, Aída Oceransky, ahora se suman a esa petición el PSOE de Oviedo y la Asociación Vecinal Oviedo Redondo. Ambas organizaciones piden al Ayuntamiento que ponga fin a la concesión del espacio y condenan las manifestaciones públicas de Oceransky sobre el conflicto en Gaza.
La asociación vecinal afirma haber tenido conocimiento «de la denuncia que grupos municipales han realizado por la cesión, desde hace décadas, del local conocido como La Casina del Fontán a la denominada Comunidad Judía de Asturias», donde se ubican una sinagoga, un centro cultural y un museo. Consideran que la concesión «incumple la normativa municipal», que fija un plazo máximo de cuatro años para este tipo de cesiones, incluida la prórroga, y que supone «una discriminación» respecto a otras entidades que no tienen acceso a bienes similares. No obstante, la agrupación vecinal subraya que la irregularidad administrativa no es su único motivo de protesta. «Lo que nos resulta inasumible y condenable es la actitud de la presidenta de la sinagoga», señalan, en alusión a las publicaciones de Oceransky en redes sociales y en medios en las que, según denuncian, «lleva justificando, defendiendo e incluso negando la brutal actuación del gobierno de Netanyahu contra el pueblo palestino». Añaden que «las personas decentes no podemos consentir esto, ni por acción ni por silencio, que es otra forma de complicidad».
Por su parte, el PSOE de Oviedo ha emitido un comunicado en el que expresa su «más absoluta repulsa y condena» a declaraciones que «niegan el genocidio que está sufriendo el pueblo palestino de manos de Israel», citando expresamente las realizadas por la presidenta de la Comunidad Judía en Asturias. Los socialistas ovetenses recuerdan que «la sociedad entera y, por supuesto, las instituciones públicas, tienen el deber moral de pronunciarse con claridad y firmeza en contra del genocidio al que está siendo sometida la población de Gaza» y afirman que «no cabe el silencio ante la barbarie».
La presidenta de la Comunidad Judía en Asturias, en el centro del debate
La controversia arrancó la semana pasada, cuando se difundieron mensajes y vídeos compartidos por Oceransky en los que afirmaba, entre otras cosas, que «en Gaza no se muere de hambre» y reproducía publicaciones que definían a seis periodistas palestinos asesinados en un ataque israelí como «opositores de Hamás» cuya eliminación debía celebrarse. La ONU, en cambio, calificó ese ataque como una «violación grave» del derecho internacional humanitario.
IU-Convocatoria por Oviedo ya había pedido al Ayuntamiento que investigara la situación de la cesión de La Casina del Fontán, edificio ubicado en el número 11 de El Fontán, cedido en 1999 por la extinta sociedad municipal Gesuosa. La formación sostiene que la libertad de expresión «tiene el límite del genocidio, la decencia y el filonazismo» y que «Oviedo no puede albergar a la extrema derecha ni española ni israelí». Tanto IU como el PSOE y la Asociación Vecinal Oviedo Redondo reclaman ahora al equipo de gobierno que actúe «en consecuencia» y ponga fin a la relación municipal con una entidad cuya presidencia, afirman, «vulnera los principios de igualdad, respeto y no discriminación» recogidos en la normativa local.