La protesta, convocada por la plataforma “El Campillín no se toca”, reunió a vecinos y colectivos que rechazan el proyecto municipal y defienden un modelo urbano con más zonas verdes y menos tráfico en el centro

Miles de personas se manifestaron este sábado en Oviedo para mostrar su rechazo al proyecto de construcción de un aparcamiento subterráneo en el parque del Campillín. La movilización, organizada por la plataforma vecinal “El Campillín no se toca”, partió de la plaza del Ayuntamiento pasadas las doce y media de la mañana y concluyó en el propio parque, epicentro de la protesta. La marcha, que discurrió bajo la lluvia, estuvo encabezada por una pancarta con el lema “No al parking en el Campillín”. Durante el recorrido, los manifestantes portaron trapos y ramas verdes, símbolos de una movilización que desde hace meses agrupa a vecinos y comerciantes del barrio. Entre las consignas coreadas se escucharon mensajes como “Árboles sí, pero pactos no” y “este parque lo vamos a salvar”.
Al término de la manifestación, la portavoz de la plataforma, Mercedes García, leyó un manifiesto en el que se recordó la oposición vecinal al proyecto. En el texto, se señalaba que los residentes se oponen “a que se destruya un espacio esencial para la vida de nuestro barrio y de nuestra ciudad”. Asimismo, advirtió de las consecuencias del proyecto: “nos oponemos a la pérdida de zonas verdes, a eliminar espacios de ocio para nuestros niños y niñas, a traer más tráfico al centro de la ciudad. Lo que está en juego no es solo un parking, está en juego nuestra calidad de vida. Queremos un Oviedo verde, moderno y sostenible, que cuide en lugar de destruir. Le pedimos al alcalde que mire a las ciudades avanzadas que apuestan por el transporte público y la movilidad sostenible. En definitiva, queremos un Oviedo con un corazón verde y no con un corazón de asfalto«.

En la misma línea, Suso Cañas defendió el carácter de la movilización y criticó la política urbanística municipal: “Estamos aquí para luchar contra el hormigón, que es la política de este Ayuntamiento. Queremos más zonas verdes, las reclamamos aquí y el parque del Este», reclamaba el portavoz de la plataforma vecinal por la creación del Parque del Este. Los colectivos participantes consideran que la construcción del aparcamiento implicaría la degradación del parque y un aumento del tráfico en el centro de la ciudad. Frente a ello, proponen alternativas como la creación de parkings disuasorios en la periferia, conectados mediante transporte público, con el objetivo de reducir la presión de vehículos sin afectar a los espacios verdes.
Por su parte, el Ayuntamiento ha defendido el proyecto como parte de una estrategia de desarrollo urbano y dinamización económica. Sin embargo, los colectivos contrarios insisten en que la iniciativa supone un modelo de ciudad alejado de las políticas actuales de sostenibilidad y reclaman mayor diálogo con la administración local antes de ejecutar actuaciones de este tipo.