Vecinos de La Manjoya y usuarios del Centro Asturiano o la Fundación Padre Vinjoy presentan dos mil firmas para la remodelación de las líneas, el aumento de su frecuencia y la incorporación de nuevas paradas

Representantes de varias asociaciones vecinales, centros educativos y entidades sociales han entregado este lunes al concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento de Oviedo, Ignacio Cuesta, un total de 2.000 firmas para solicitar mejoras en el servicio de autobuses urbanos de las líneas A1 y A2. Las demandas se centran en el aumento de la frecuencia de paso, la ampliación de horarios, la optimización de los recorridos y la incorporación de nuevas paradas. Según los promotores de la iniciativa, estas líneas resultan fundamentales para conectar distintos barrios y equipamientos esenciales, como centros educativos, sanitarios y sociales.
Los colectivos firmantes, entre ellos, la Asociación de Vecinos de Santiago de la Manjoya, el Centro Asturiano, el C.P.R. Naranco y la Fundación Padre Vinjoy, también han solicitado participar activamente en el rediseño de las rutas y horarios. Reclaman así que se tenga en cuenta la experiencia diaria de los usuarios en el proceso de planificación del transporte.
La línea A, que integra los recorridos A1 y A2, es la única que presta servicio a zonas como La Manjoya o el Centro Médico IMOMA, y da cobertura a varios centros educativos y sociales. Tal y como describen los vecinos, a pesar de pasar solo una vez por hora y operar al límite en horas punta, se encuentra entre las seis líneas más utilizadas del sistema urbano, superando en número de pasajeros a otras con frecuencias más elevadas.
Llamazares: «El equipo de Gobierno debe sentarse a negociar con los vecinos»
El portavoz municipal de Izquierda Unida–Convocatoria por Oviedo, Gaspar Llamazares, ha instado al equipo de gobierno local a iniciar un proceso de diálogo con los vecinos para revisar las líneas de autobús urbano A1 y A2. La petición se produce además en un momento en que el Ayuntamiento tramita el nuevo Plan de Movilidad y prepara la implantación de la Zona de Bajas Emisiones. La solicitud del concejal coincide con la entrega de las más de 2.000 firmas por parte de varias asociaciones vecinales. Llamazares ha señalado que estas reivindicaciones “están plenamente justificadas”, tanto por las necesidades históricas de conectividad de algunos barrios como por los cambios previstos en el modelo de movilidad urbana.
“El equipo de gobierno debe sentarse a negociar con vecinas y vecinos en un momento clave del Plan de Movilidad”, ha manifestado el edil, que considera “imperativa” la modernización del servicio de transporte urbano, y aboga por que se lleve a cabo con el consenso de las asociaciones implicadas.