El colectivo vecinal, que supera las 10.000 firmas, reafirma su rechazo al aparcamiento y defiende un modelo de ciudad “pensado para las personas”

La plataforma vecinal El Campillín no se toca ha reforzado su posicionamiento contra el proyecto de aparcamiento en el parque del Campillín tras la manifestación celebrada este sábado en Oviedo. En su valoración posterior, el colectivo califica la movilización como “una movilización histórica y multitudinaria en defensa de nuestro barrio, de nuestro parque y de un modelo de ciudad pensado para las personas”. Según la plataforma, “miles de voces, de vecinos de todas ideologías y sentires, se unieron para dejar claro que no aceptan un proyecto que consideran innecesario, perjudicial y profundamente alejado del interés general”, destacando además el respaldo recibido: “nos sentimos arropados y apoyados en los pasos dados en su defensa”.
El colectivo recuerda que la protesta no supone un cierre del conflicto, sino un punto de partida para nuevas acciones. “Esta movilización no será el final, es un paso más dentro de un movimiento que seguirá organizándose y creciendo fuerte”, señalan, añadiendo que ya se han superado “las 10.000 firmas en defensa de su pulmón verde”. En este contexto, advierten: “de no producirse una rectificación por parte del Ayuntamiento, ir a más en nuestras protestas”. Entre las medidas anunciadas, la plataforma contempla tanto la movilización social como la vía judicial. “Seguiremos saliendo a la calle, convocando nuevas movilizaciones y ampliando el apoyo social que ya ha quedado patente”, indican, al tiempo que confirman que “ya estamos explorando la vía judicial para paralizar este proyecto”. A su juicio, la iniciativa “no solo es innecesaria, sino contradice la normativa vigente de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo”.
Durante la manifestación, los portavoces leyeron un manifiesto en el que se detallaron los principales argumentos de oposición. “Hoy estamos aquí para decir alto y claro que nos oponemos a que se destruya un espacio esencial para la vida de nuestro barrio y de nuestra ciudad: el Parque de El Campillín”, afirmaron. En el texto se insistió en el rechazo a “la tala de árboles históricos”, “la pérdida de zonas verdes” y “eliminar espacios de juego para nuestros niños y niñas”. Asimismo, alertaron del impacto en la movilidad urbana: “Nos oponemos a atraer más tráfico a un centro que debería ir reduciendo la presencia del automóvil en lugar de aumentarlo”. En esta línea, remarcaron que “lo que está en juego no es solo un parking. Lo que está en juego es nuestra calidad de vida”.
El manifiesto también plantea una alternativa de modelo urbano: “Queremos un Oviedo verde, moderno y sostenible. Un Oviedo que cuide y amplíe sus parques, en lugar de destruirlos”, y reclama al gobierno local que “mire a las ciudades avanzadas que apuestan por el transporte público y la movilidad sostenible”. La plataforma exige además cambios en la planificación municipal, instando a “cumpla su propio plan de movilidad con la construcción de una red de aparcamientos disuasorios en la periferia del casco urbano”. En paralelo, acusa al Ayuntamiento de “confundir a la opinión pública con mentiras como que el aparcamiento tiene plazas reservadas para los residentes, que no afectará al arbolado o que el proyecto se encuentra paralizado”.
En su posicionamiento, el colectivo también reivindica el carácter independiente del movimiento vecinal: “No siga considerando a las agrupaciones de vecinos como partidos políticos o con tendencia política específica; no lo somos”, recordando que se trata de un espacio plural “con diferentes formas de pensar, diferente ideología, diferente procedencia”. Finalmente, el manifiesto concluye con un mensaje de continuidad en la movilización ciudadana: “Ya otros dos alcaldes trataron de construir un parking en El Campillín. Las dos veces el movimiento vecinal impidió que esto pasara” y advierte: “Lanzamos un mensaje: va a haber una tercera vez. Vamos a volver a ganar. El Campillín no se toca”.