Infraestructuras en mal estado, insalubridad, inseguridad y escasos servicios son algunas de las quejas vecinales en el entorno de la parcela donde irán las torres de Mangado

La construcción de las torres de San Lázaro puede ser un revulsivo para un barrio cuyos vecinos se quejan de cierto abandono por parte del Ayuntamiento. En concreto denuncian problemas de seguridad, escasez de servicios, mal estado de calzadas y aceras, insalubridad y poca vigilancia policial. Los problemas se acumulan en el barrio de San Lázaro y en especial en el entorno del solar donde se van a construir las dos torres diseñadas por el arquitecto Francisco Mangado. Desde hace tiempo los vecinos de estas calles llevan trasladando al Ayuntamiento sus quejas en relación a diferentes carencias que sufre el barrio.
En el entorno de la parcela donde se van a construir las dos torres coexisten el albergue nocturno Cano Mata y el centro terapéutico de rehabilitación, lo que genera ciertos problemas ante la confluencia en situación de vulnerabilidad, lo que en ocasiones provoca situaciones de conflicto con los vecinos. Además, en toda esta zona es habitual encontrarse en cada calle con personas pidiendo a la puerta de supermercados, cafeterías o comercios.
En las denuncias que se han hecho llegar al Ayuntamiento los vecinos cuentan que en las calles próximas a la parcela donde se levantarán las nuevas torres es frecuente ver a personas bebiendo en las calles, dejando residuos de todo tipo, orinando e incluso a veces trapicheando con drogas. En el área que va desde el Centro Social de Otero al parque infantil situado tras la calle Fumaxil este tipo de comportamientos se ven casi a diario. Vecinos de estas calles comentan que en la plaza “incluso han tenido que poner una persiana metálica en la entrada del Centro Social ya que por las noches se concentraban ahí para coger wifi mientras beben”. Igualmente comentan el mal estado del parque infantil “sin apenas uso, con elementos desfasados y sin iluminación”.

Otra zona que los vecinos consideran “abandonada” es la situada en el Plaza Manolo Díaz, junto al colegio Sagrada Familia, para la que reclaman la actuación municipal a fin de darle algún tipo de uso. Igualmente consideran necesario mejorar las condiciones del pasadizo junto a la rotonda de acceso a la calle San Lázaro “donde a veces se concentran personas a beber, orinar, defecar, consumir drogas, etc. Está mal cuidado, sin cámara de seguridad y con una iluminación deficiente”. Los accesos al mismo, además, no contemplan la accesibilidad de personas mayores ni de personas con discapacidad, al contar tan solo con dos estrechas rampas, demasiado empinadas para una silla de ruedas o un carricoche.
Mientras las visitas de patrullas policiales son cada vez más numerosas en el barrio ante las denuncias vecinales, lo cierto es que los propios vecinos echan en falta una presencia policial más frecuente en una zona donde se concentran los colegios Sagrada Familia, Veneranda Manzano, Escuelas Blancas y el IES Leopoldo Alas Clarín, con cientos de niños y niñas circulando a diario por estas calles.
Insalubridad y presencia de ratas
En el barrio, próximas a donde se levantarán las torres de Mangado, hoy una parcela para la que nadie mira, hay otras parcelas abandonadas, todo lo cual genera multitud de problemas de insalubridad, presencia de ratas, etc., por no hablar de algunas visitas de jabalíes llegados desde el cercano Parque de Invierno. Los vecinos comentan que “da un aspecto de abandono total, como por ejemplo la calle Armando Collar donde no se puede utilizar una de las aceras ya que está llena de zarzas”.

Otro de los déficits que sufre el barrio es la falta de mantenimiento en calzadas y aceras, cuyo estado general deja mucho que desear en múltiples calles, algunas de las cuales, como la de San Lázaro, se inundan en diversos puntos de manera sistemática cada vez que llueve con cierta intensidad debido al mal estado del pavimento.
Una vecina comenta que la calzada de la salida de Oviedo por la calle San Lázaro “está destrozada, siendo una de las que más tránsito tienen de la ciudad. Hay baches, pintura desaparecida, todo en mal estado…es triste ver como en Oviedo calles perfectas se vuelven a asfaltar y esta carretera está en esta situación de abandono”.