La reunión con la Dirección General de Deportes deja avances en mantenimiento y comunicación, pero confirma la falta de personal y las dificultades para sustituir a monitores

Venían de meses de silencio. Los usuarios de El Cristo se habían acostumbrado a los escritos sin respuesta, los carteles en un corcho como única información y a una sensación compartida de cierto abandono. Por eso, la reunión mantenida esta semana entre usuarios y la Dirección General de Actividad Física y Deportes del Principado no era una más. Era, en cierto modo, la primera. Sobre la mesa las familias pusieron un listado largo de quejas acumuladas durante meses: instalaciones deterioradas, actividades suspendidas, falta de personal y, especialmente, incertidumbre sobre el futuro de la Escuela de Natación. Un contexto que ya había sido denunciado públicamente por las familias hace apenas dos semanas, alertando de un “desmantelamiento progresivo” tras más de veinte años de actividad.
La explicación inicial llegó en forma de ausencia. La del equipo directivo. Según trasladó la propia Dirección General, la baja de la directora del centro y la falta de coordinador deportivo habían dejado durante meses sin una dirección efectiva a la instalación. Esa figura, clave para el día a día, se ha incorporado recientemente tras un proceso de promoción interna. Además, durante la reunión, los abonados insistieron en uno de los puntos que más malestar ha generado: la ausencia total de comunicación. “No ha habido ningún tipo de información”, trasladaron. Ni correos, ni avisos, ni canales oficiales. Solo carteles improvisados anunciando cierres o suspensiones. La Dirección General se comprometió a estudiar la puesta en marcha de sistemas de aviso por correo electrónico o SMS. Mientras, en el plano material, sí hay calendario. Se han solicitado presupuestos para reparaciones urgentes -electricidad, fontanería, cristalería o mantenimiento exterior- y se prevén inversiones futuras vinculadas a fondos europeos para mejorar la eficiencia energética del complejo.
La reunión también sirvió para aclarar -y corregir- una confusión inicial de la propia Administración entre los cursillos y la escuela como proyecto deportivo estable. A partir de ahí, se arrancaron algunos compromisos: la celebración de la jornada de convivencia en junio, la aportación de medallas por parte del Principado y el estudio de fórmulas que permitan retomar actividades fuera de las instalaciones, como un seguro familiar o la creación de un club federado. Pero el problema de fondo sigue ahí: la demanda supera con mucho a la oferta. Conseguir plaza en los cursillos es, hoy por hoy, una carrera de obstáculos, denuncian los usuarios, que plantearon la posibilidad de ampliar horarios, utilizar ambas piscinas y, sobre todo, crear una lista real de demanda que permita dimensionar el servicio. La Administración se comprometió a estudiar estas medidas.
El personal, el gran cuello de botella
En cuanto al personal, uno de los puntos claves para el centro y para los usuarios, las soluciones no se avecinan sencillas. Desde Función Pública, explicaron, la línea es clara: amortizar progresivamente las plazas de empleados públicos en actividades deportivas conforme se jubilen. Las actividades no desaparecerán, pero pasarán a prestarse mediante contratos de servicios. Es decir, externalización, aunque bajo gestión del propio Principado. La condición que se puso sobre la mesa por parte de los usuarios fue entonces tajante, que ese cambio no suponga un sobrecoste para los usuarios.
Pero en el plano de personal el problema más urgente está en la imposibilidad de cubrir bajas. No existen bolsas de sustitución para socorristas ni para profesores de tenis. Y la normativa impide recurrir a contratos de servicios para suplir esas ausencias puntuales. Traducido: si un monitor cae, no hay relevo. “Se está buscando solución”, trasladaron desde la Administración en el caso concreto del tenis. Un escenario que explica, en parte, por qué disciplinas como gimnasia de mantenimiento, pilates, yoga, kárate o hipopresivos han ido desapareciendo del calendario. Algunas volverán en el tercer trimestre. Otras, el próximo curso. Y si el coste es mayor, asumirá la diferencia la Administración, tal y como se ha comprometido.
El gimnasio es otro de los puntos críticos. Los usuarios plantearon que las salas son pequeñas, conviven con saturación constante y una maquinaria obsoleta. La solución planteada pasa por renovar los equipos mediante renting. Una fórmula que permitirá actualizar sin una gran inversión inicial, aunque no resuelve el problema de espacio. Y en paralelo, otra decisión que ha generado polémica: el cierre del blog informativo NEC. La explicación es normativa. No pueden existir canales informativos paralelos a los oficiales del Principado. Así las cosas, los usuarios confían en que la reunión sea la primera piedra para reconducir una situación que, como aseguran varias familias a este medio, comenzó a torcerse con el último cambio en la directiva del centro.




