Este jueves el Auditorio acogió el acto conmemorativo de la patrona de los trabajadores de la administración local, cita que se convirtió en escenario de reivindicación: “Queremos trasladar a este equipo de gobierno, liderado por el señor alcalde, el malestar generalizado que existe en la plantilla«

El Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo acogió este jueves el acto conmemorativo de Santa Rita de Casia, patrona de los trabajadores de la administración local. La jornada sirvió como homenaje a quienes se jubilan este año y a los empleados municipales que cumplen 25 y 40 años de servicio, en un evento marcado por el reconocimiento institucional, pero también por las reivindicaciones sindicales sobre las condiciones laborales del personal. Presidieron el acto el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli; el concejal de Personal, Mario Arias; el presidente de la Junta de Personal, Fernando Gallego; y la presidenta del Comité de Empresa, Iris Pereda.
Comenzaba Canteli afirmando afrontar este día “con enorme ilusión, la que me produce poder compartir estos emotivos momentos con todos vosotros” y lanzando un mensaje cariñoso a quienes este año se jubilan: “El Ayuntamiento pierde, con vuestra jubilación, a un buen número de profesionales que dejáis un vacío enorme”. El alcalde quiso además recalcar su compromiso con la plantilla: “Quiero trasladar mi más sincera felicitación y mi profunda gratitud a los trabajadores municipales que cumplís 25 y 40 años de servicio. Aunque, como alcalde, y aquí vais a perdonarme este pequeño arrebato de egoísmo, espero que aún podamos contar con vosotros muchos años más”, y reiteró la voluntad de diálogo de su equipo: “Permanezco abierto al diálogo, al entendimiento y al trabajo en común. Porque, desde que me convertí en alcalde, mi único objetivo ha sido hacer de Oviedo una ciudad mejor”.
«Malestar generalizado de la plantilla, que cada vez se ve más mermada»
El tono más reivindicativo llegó con los discursos de Fernando Gallego y de Iris Pereda, representantes de los trabajadores. Gallego recordó el origen simbólico de Santa Rita como “abogada de las causas imposibles” y explicó que la festividad es una oportunidad para reflexionar sobre el presente laboral en la administración local. “Nos reunimos aquí para rendir un merecido homenaje al personal que se jubila y a quienes cumplen 25 y 40 años de servicio”, señaló. Pero también advirtió de que “subsiste cierta creencia de que nuestras condiciones de trabajo son extraordinarias, algo que ya no se sostiene”. Gallego denunció un “inmovilismo” y una “falta de voluntad política” que, según dijo, ha hecho que “vayamos hacia atrás, perdiendo derechos año tras año”.
Reclamó “ponerse al día” y que el equipo de gobierno “escuche las demandas de su personal a través de sus representantes legítimos”. Y cerró su intervención afirmando que “no pedimos imposibles que hagan necesario un milagro de nuestra patrona Santa Rita: sólo exigimos que se respeten los derechos y la dignidad de quienes cada día sostienen el funcionamiento de esta institución”.
Por su parte, Iris Pereda, presidenta del Comité de Empresa, comenzó su intervención agradeciendo la labor de todas las personas homenajeadas, pero pronto dio paso a un mensaje crítico: “Queremos trasladar a este equipo de gobierno, liderado por el señor alcalde, el malestar generalizado que existe en la plantilla, que cada vez se ve más mermada, con mayor carga de trabajo y sin sentir que su esfuerzo se valore suficientemente”. Pereda criticó lo que considera una falta de diálogo real en las mesas de negociación: “Solo hay que echar un vistazo a las últimas actas para comprobar que las propuestas de la administración siempre se aprueban, mientras que las sindicales reciben un ‘no rotundo’ o el clásico ‘se estudiará’”.
Reclamó acabar con las diferencias laborales y económicas “entre trabajadores de igual categoría en función del servicio al que pertenezcan”, y denunció la falta de avances en la carrera profesional horizontal: “Esa negociación lleva abierta ni se sabe cuántos años ya… y solo hemos conseguido una propuesta consensuada por todos los sindicatos que sigue guardada en un cajón”. Concluyó con una referencia literaria cargada de simbolismo: “Como decía Jorge Manrique, y sin querer hacer comparaciones… cualquier tiempo pasado fue mejor”.