El centro de salud impulsa una nueva fase de ‘Activo mi salud’ centrada en la infancia y la adolescencia para fomentar la actividad física y prevenir el exceso de peso

El centro de salud de La Corredoria, en Oviedo, ha puesto en marcha una nueva fase del proyecto ‘Activo mi salud’, una iniciativa comunitaria que en esta etapa sitúa a niños, niñas y adolescentes en el centro de la estrategia para promover hábitos de vida activos y prevenir el exceso de peso infantil en el barrio. Según ha informado la Consejería de Salud, el proyecto se desarrollará entre los meses de enero y marzo y tendrá como eje principal la identificación de activos de salud vinculados a la actividad física, entendidos como aquellos recursos del entorno que favorecen el movimiento, el juego, el deporte y las relaciones sociales.
La nueva fase combina, por un lado, una evaluación previa de los niveles de actividad física de la población infantil y, por otro, un proceso participativo en el que los propios menores identificarán los espacios, personas y elementos de su entorno que contribuyen a mejorar su salud. El objetivo es fomentar el uso de estos recursos comunitarios y hacerlos visibles para el conjunto del barrio. La pediatra del centro de salud de La Corredoria e investigadora principal del proyecto, Mercedes Sarmiento, integrante del grupo de investigación sobre el abordaje integral del exceso de peso infantil del Instituto de Investigación del Principado de Asturias (Ispa), ha subrayado la importancia de este enfoque: “Queremos que sean los propios niños y niñas quienes identifiquen qué recursos de su entorno funcionan para ellos como activos de salud”.
En el trabajo participarán chicos y chicas de entre 6 y 14 años, que utilizarán mapas mudos del barrio para señalar tanto espacios convencionales como parques o instalaciones deportivas, así como otros menos visibles o informales, entre ellos soportales de edificios, descampados o pequeños rincones donde se juega o se practica actividad física al aire libre. También se pondrá el foco en personas clave del entorno, como profesorado, monitores o referentes comunitarios, así como en la detección de barreras de acceso y propuestas de mejora desde la perspectiva infantil. La iniciativa cuenta con la colaboración del colegio público Poeta Ángel González, los institutos La Corredoria y Margarita Salas, la asociación Alfalar, los grupos de participación infantil y las aulas infantiles del Plan de Infancia del Ayuntamiento de Oviedo, además del Secretariado Gitano.
En una fase posterior, los activos de salud identificados se compartirán con el conjunto de la comunidad y se fomentará su uso, previsiblemente a través de una jornada o feria comunitaria en el barrio, con el objetivo de reforzar el impacto del proyecto y consolidar hábitos saludables desde edades tempranas.