El Ayuntamiento de Langreo reabrirá el expediente contra Naeco Recycling y pedirá al Principado una revisión ambiental tras confirmarse el origen de los olores
El Ayuntamiento de Langreo actuará de manera inmediata contra la empresa Naeco Recycling, ubicada en el polígono de Valnalón, después de que un estudio técnico independiente haya identificado su actividad como el origen de los malos olores detectados durante meses en distintas calles de La Felguera. El informe, encargado por el consistorio a SUEZ Smart Environmental Solutions Spain, S.L.U. y realizado con técnicas de olfatometría, confirma la presencia persistente de olor a “residuos plásticos” en zonas como Melquiades Álvarez, Francisco Ferrer, el parque Dolores F. Duro, Alfonso Argüelles, Julián Duro, Jesús F. Duro, Baldomero Alonso, Celestino Cabeza y Gregorio Aurre.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Antonio Cases, afirmó que el estudio “certifica, mediante un procedimiento homologado y con plena garantía jurídica, aquello que la ciudadanía viene sufriendo desde hace tiempo”. Según explicó, el Ayuntamiento recurrió a este análisis ante la falta de colaboración de la empresa para esclarecer los hechos. Durante varios meses se realizaron mediciones en distintos puntos y franjas horarias. En más del 23 % de las muestras se detectó olor a residuos plásticos, especialmente a primera hora de la mañana y al anochecer, coincidiendo con los momentos en los que más quejas vecinales se habían registrado. El estudio concluye que los olores proceden del entorno industrial de Valnalón, donde la única empresa que trabaja este tipo de residuos es Naeco Recycling.
Tras conocer el resultado, el Ayuntamiento reabrirá el expediente de medidas correctoras y trasladará los datos al Principado de Asturias para solicitar que se exija a la empresa la tramitación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI), obligatoria según la normativa vigente. El consistorio exigirá a la compañía identificar las fases concretas de su actividad que generan los olores (almacenamiento de plásticos, lavado, secado, gestión de aguas residuales o maquinaria) y medir sus emisiones. También deberá realizar cambios operativos: almacenar los plásticos en espacios cerrados y ventilados, mejorar la limpieza, controlar las temperaturas de los procesos y evitar la acumulación de residuos y lodos, señalada como una de las principales fuentes de mal olor.
Entre las medidas técnicas que se requerirán destacan los sistemas de tratamiento del aire, como filtros específicos, equipos de depuración y, especialmente, torres de lavado húmedo, capaces de neutralizar los gases responsables de las molestias. El objetivo, según el Ayuntamiento, es garantizar que la empresa aplique las soluciones necesarias para eliminar los olores y asegurar una convivencia normalizada en el entorno urbano. “Esta administración seguirá con la puerta abierta para la empresa siempre que quiera adoptar las medidas que favorezcan la convivencia, pero pondremos todos nuestros recursos a funcionar para que, de una forma u otra, cesen los malos olores”, señaló el consistorio.