El servicio volvió este lunes mientras continúan las obras del centro social y la asociación vecinal critica que el Ayuntamiento no haya comunicado la reapertura

Este lunes, la biblioteca de Ciudad Naranco volvió a abrir sus puertas tras permanecer cerrada desde el mes de octubre debido a las obras de acondicionamiento del centro social y para sorpresa de los propios vecinos, que aseguran haberse enterado prácticamente «por boca a oreja» y a través de un cartel colocado en la puerta a última hora del viernes. La reapertura pone fin a casi un año de espera para recuperar uno de los servicios del centro social, aunque llega con las obras todavía en marcha. La asociación vecinal Activa Ciudad Naranco asegura que no ha recibido ninguna comunicación oficial del Ayuntamiento sobre el cambio y critica la forma en la que se ha informado a los usuarios.
«A falta de respuesta por parte del Ayuntamiento de Oviedo hoy nos hemos encontrado con esta nota en la puerta de la Biblioteca del barrio», señalaba el colectivo en sus redes sociales tras conocer la reapertura. «Aunque es muy buena noticia, la comunicación del Ayuntamiento con los usuarios y vecinos es cada vez más vergonzosa». Marisa Álvarez, presidenta de la asociación vecinal, explica a miOviedo que la entidad había registrado una petición para conocer cómo avanzaban los trabajos y por qué se estaba produciendo el retraso, pero que no había obtenido respuesta. Mientras tanto, los vecinos comenzaron a percibir que algo estaba cambiando.
«Ya había rumores desde el martes pasado de que estaban empezando a colocar libros», cuenta. La trabajadora encargada de la limpieza también había comenzado a preparar el espacio y, finalmente, el viernes apareció el cartel anunciando la reapertura. La sorpresa tiene además otro motivo: el resto de la intervención en el centro social no ha terminado. De hecho, algunas de las dependencias que estaban siendo acondicionadas permanecen cerradas.
Una reapertura mientras siguen las obras
Entre las actuaciones previstas en el centro social figuraban la mejora de la ventilación, la ampliación de la sala de estudio, la creación de una zona para trabajo en grupo o coworking y distintas mejoras en las instalaciones de la biblioteca, además de un almacén anexo, renovación de la iluminación y pintura. El cierre se justificó también por razones de seguridad durante las obras. Según explica la presidenta vecinal, por la zona de acceso a la biblioteca tenían que pasar trabajadores y materiales y se utilizaba para retirar escombros. Además, estaba previsto que por ese espacio pasara parte de la instalación de ventilación del aire acondicionado del centro social.
Por eso, la reapertura ahora, mientras todavía hay espacios del edificio en obras, ha generado dudas entre los vecinos. «No sabemos muy bien por qué la decisión de ahora habilitarla, cuando hasta ahora también estaba la obra y estaba sin habilitar la biblioteca», señala Marisa. La asociación, en cualquier caso, celebra que el servicio vuelva a funcionar.