Un centenar de trabajadores marcha por el centro de Oviedo para reivindicar mejoras, entre las que se encuentra la instalación de aseos en las cabeceras de las líneas: «Ya está bien de esperar por algo digno como son los baños»
Los conductores de TUA han salido esta mañana a la calle en una manifestación que forma parte de la huelga convocada desde este jueves y hasta el próximo sábado, que, de no alcanzarse un acuerdo, se repetirá con otras tres jornadas de paro en octubre. Dicen estar «hartos» y en su primera reivindicación recuerdan que la falta de aseos en las cabeceras de las líneas les obliga en muchas ocasiones a recurrir a los baños de establecimientos hosteleros, a los aseos públicos del HUCA o a ingeniárselas como pueden cuando ninguna de estas opciones es posible. A ello suman la polémica por las llamadas «cámaras de la discordia», dispositivos que, acusan, la empresa pretende instalar «para controlarnos».
La concentración, que partió de la calle Uría, llevó a un centenar de trabajadores hasta la plaza del Ayuntamiento de Oviedo. Momentos antes Patricia Prieto, presidenta del comité de empresa, confirmó que «prácticamente toda la plantilla ha secundado el paro, salvo los que tenían que cumplir los servicios mínimos». Según sus palabras, «hubo un 100% de seguimiento» y ni la empresa ni el Ayuntamiento «se han puesto en contacto con nosotros». «Parece que no va con ellos», ha señalado.
Sobre las reivindicaciones, Prieto recalcó que «la principal demanda es el tema de los baños». «Llevamos años reclamando baños, queremos baños. Estamos en 2025 y seguimos sin algo tan básico como un aseo para hacer nuestras necesidades. En el transporte público en toda España existen servicios, es lo digno, y aquí seguimos igual que en 2019. Desde entonces solo se puso uno en Entrepeñas y no hubo más». También negó que la solución pueda pasar por las llaves de centros sociales o polideportivos: «Eso no es cierto. En San Claudio conseguimos unas llaves porque una compañera habló directamente con el responsable del polideportivo en plena pandemia, y en Olivares nos prestaron otras. Pero son casos aislados. En cuanto a los servicios del HUCA, son los mismos que usa todo el mundo. No son ni exclusivos ni suficientes para quienes estamos trabajando ocho o diez horas seguidas».
«Las cámaras son instrumentos de control empresarial puro y duro»

En el tema de las DriveCam, la presidenta fue tajante: «Son sancionadoras. No estamos de acuerdo en que nos instalen unas cámaras a medio metro, que nos lancen rayos infrarrojos a los ojos y que estén esperando a que cometas un fallo para sancionarte. Eso no puede ser. Una cámara tiene que ser preventiva, no un instrumento de control empresarial puro y duro». Y recordó que «el año pasado el Ayuntamiento instaló cámaras de seguridad en los autobuses, por lo que no hay justificación para estas nuevas». Sobre los servicios mínimos, que se fijaron en un 42 %, Prieto criticó que «es una cifra excesiva, porque en huelgas anteriores rondaban el 25 %. Alegan que es por el incremento de viajeros, pero los primeros que sabemos que subieron fuimos nosotros, que se refuercen los autobuses».
Preguntada por el hecho de que la huelga coincida con las fiestas de San Mateo, la presidenta señaló que «es una oportunidad para que se nos escuche y para que la gente entienda nuestra situación». «Aquí estamos todos unidos y dispuestos a llegar hasta donde haga falta, porque ya está bien de esperar por algo digno como son los baños. No es ninguna exageración: trabajamos ocho o diez horas seguidas en un autobús pensando dónde vamos a poder ir al baño. En agosto, con todo cerrado, o en domingos, es así de duro».



