Chupitos a 50 céntimos por aguantar una descarga eléctrica durante diez segundos, es la curiosa y para algunos peligrosa práctica que lleva a cabo un conocido local de ocio nocturno en Oviedo
La patronal de hostelería nocturna Otea Noche ha expresado este martes su rechazo a una práctica promocional llevada a cabo en un local del casco antiguo de Oviedo, que consiste en ofrecer chupitos de licor a bajo precio a cambio de que los clientes reciban una descarga eléctrica. La actividad, conocida como «el calambrazo», ha sido difundida en redes sociales por el propio establecimiento, en vídeos donde aparecen varios jóvenes, algunos de ellos aparentemente menores de edad. A través de un comunicado, Otea Noche ha calificado esta iniciativa de «insólita y peligrosa», señalando que «atenta directamente contra la seguridad y el bienestar de los clientes». Desde la organización se ha exigido su «inmediata paralización», al considerar que este tipo de prácticas no representan los valores del sector hostelero, centrados en la seguridad, la calidad del servicio y el fomento de un ocio responsable.
Asimismo, Otea ha advertido que podría tratarse de una forma de incitación al consumo de alcohol, lo que constituiría una infracción muy grave conforme a la normativa autonómica sobre espectáculos públicos. La patronal lamenta que este tipo de acciones aisladas puedan perjudicar la imagen de un sector que, según afirman, trabaja a diario por ofrecer experiencias seguras y positivas. Por otro lado, el Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Oviedo ha solicitado al Gobierno local que investigue la legalidad del dispositivo utilizado para administrar las descargas, así como la posible comisión de infracciones administrativas o penales. Su portavoz, Sonsoles Peralta, ha expresado su preocupación por la participación de menores y por lo que califica como un modelo de ocio “basado en el riesgo físico y la exposición en redes sociales a cambio de alcohol barato”.