El Ayuntamiento de Oviedo remite a los vecinos que denuncian la situación a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y ésta afirma que es un tramo urbano cuya conservación corresponde al Consistorio
¿A quién le importa unos grandes árboles caídos en el cauce de un río? De momento sólo a algunos vecinos del pueblo más cercano que han dedicado tiempo y esfuerzo a advertir a las administraciones del peligro que pueden llegar a suponer por su gran tamaño. Dos meses después de que MiOviedo se hiciera eco de esta situación, el Ayuntamiento de Oviedo y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico se pasan la pelota.
Hace dos meses vecinos del pueblo de Santa Eulalia de Manzaneda, situado frente a Polígono de Olloniego, ahora Parque Empresarial Oviedo, alertaron a la Administración de la presencia de árboles de gran tamaño atravesados en el curso del río Nalón, concretamente bajo el puente que comunica dos zonas del polígono, frente al pueblo de Santa Olaya.
Los vecinos de la zona comentaron la situación con personal del Ayuntamiento de Oviedo y por indicación de éstos se personaron en las oficinas de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico para notificar este hecho, ya que la presencia de estos grandes árboles en el río podría provocar la acumulación de más material y llegar a generar alguna situación de peligro en caso de un aumento del caudal.
Dos meses después, el Ayuntamiento y la Confederación siguen sin dar solución. La Confederación responde al escrito presentado por los vecinos el 11 de abril en el que solicitan “la retirada de árboles caídos en los pilares del puente sobre el río Nalón del Polígono Industrial de Olloniego”. En su respuesta indica que “la Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional, relativo a la Protección del dominio público hidráulico y actuaciones en zonas inundables, establece en su apartado cuarto que las actuaciones en cauces públicos situados en zonas urbanas corresponderán a las administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo».
Y en este contexto aclara que “según la documentación técnica remitida al Ayuntamiento de Oviedo el 05/11/2020, en la que se delimitan los tramos urbanos de cauces públicos en los que corresponde al Ayuntamiento, como administración competente, desarrollar las actuaciones de mantenimiento y conservación, se comprueba que el tramo de cauce en el que se solicita la actuación objeto de este expediente tiene la consideración de tramo urbano, tal y como puede comprobarse en el mapa adjunto”.
La respuesta de la Confederación a la solicitud de los vecinos tiene fecha de 25 de abril. Desde entonces el Ayuntamiento no ha dado respuesta a los vecinos y este Martes de Campo los dos grandes troncos caídos bajo el puente seguían donde estaban hace dos meses. De momento. Porque los vecinos temen que una crecida o la apertura de presas aguas arriba podría provocar que los árboles se movieran formando una barrera peligrosa en medio del cauce del río.
Lo dicho ¿A quién le importa dos árboles tirados en medio del Nalón?



