«Es muy importante para Oviedo su ubicación», apunta el portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo, que exige explicaciones al alcalde Alfredo Canteli por la falta de acuerdo para evitar el traslado, previsiblemente a Siero, de la ciudad deportiva

Después de las reacciones al comunicado conjunto del Real Oviedo y el Ayuntamiento del jueves que confirmaba la decisión de la entidad azul de construir su futura ciudad deportiva fuera del concejo al no ser válidas las dos opciones valoradas, Latores y La Manjoya, descartadas por sus «serias dificultades técnicas y legales que las hacen inviables, por la complejidad de los procesos urbanísticos y administrativos que sería imprescindible realizar y por los plazos que el club maneja para construir unas instalaciones vitales para su funcionamiento y su futuro», según apuntaba la nota hecha pública, Gaspar Llamazares volvió a insistir con este tema el sábado. El portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo criticó el intento del equipo de gobierno municipal de «minimizar el impacto de la ruptura entre el Real Oviedo y el Ayuntamiento de la ciudad», lo que califica de «inaceptable».
Considera que «es muy importante para Oviedo la ubicación de esa instalación deportiva» y exige al alcalde Alfredo Canteli explicaciones sobre por qué no se ha llegado a un acuerdo, así como a aclarar las alternativas para la «modificación y mejora de las relaciones entre el Ayuntamiento y el Real Oviedo». De igual forma, recordó que la construcción de la ciudad deportiva del club azul «fue parte de la campaña electoral del Partido Popular» y «un señuelo de campaña electoral».