En los últimos meses, las familias han entregado más de 16.000 firmas en apoyo a sus peticiones

Las familias del Colegio Público de Educación Especial (CPEE) de Latores han convocado una nueva concentración el próximo miércoles 28 de mayo a las 12:00 horas frente a la Junta General del Principado de Asturias. Esta movilización se enmarca en una serie de protestas que llevan realizando desde hace meses para reclamar la inclusión de una piscina terapéutica en el nuevo centro previsto en Montecerrao, así como la mejora de las condiciones del colegio actual.
En su comunicado, las familias reiteran dos demandas principales: el mantenimiento y adecuación del edificio actual, especialmente en aspectos relacionados con la seguridad y la protección contra incendios, y la construcción de una piscina terapéutica en el futuro colegio, descartando el tanque terapéutico de Hubbard propuesto por la Consejería de Educación como alternativa. Según argumentan, esta piscina es un recurso esencial avalado por informes médicos que recomiendan su uso para el alumnado con necesidades educativas especiales.
La polémica se ha intensificado desde que la Consejería de Educación confirmara que el nuevo centro no incluirá piscina terapéutica. La consejera Lydia Espina ha argumentado que la construcción de piscinas no es competencia de su departamento, y ha defendido que el nuevo centro garantizará la calidad educativa. Sin embargo, desde la Asociación de Madres y Padres (AMPA) del colegio se sostiene que esta decisión supone un retroceso en los servicios ofrecidos y vulnera los principios de una educación inclusiva recogidos en la legislación nacional e internacional. En los últimos meses, las familias han entregado más de 16.000 firmas en apoyo a sus peticiones y han subrayado el deterioro de las instalaciones actuales. También han criticado el retraso en la ejecución del nuevo centro, cuya construcción lleva años pendiente.
Con esta nueva convocatoria, las familias insisten en que su objetivo es visibilizar las necesidades específicas del alumnado con discapacidad y garantizar que estas se tengan en cuenta en los futuros planes educativos. Piden a las instituciones una mayor sensibilidad y compromiso para que «los niños y niñas con necesidades educativas especiales no queden en el olvido».