Desde el Comité de Empresa se señala que son elementos de «control empresarial» y niegan que aumenten la seguridad. Ya hay cámaras en los autobuses y todo el mundo sabe que la ley prohíbe fumar y hablar por el móvil conduciendo

Los trabajadores de TUA, la empresa que gestiona los autobuses urbanos de Oviedo, se oponen a las cámaras de vigilancia de los conductores que quiere instalar el Ayuntamiento para “mejorar la seguridad de los viajeros”, según manifestó el concejal de Infraestructuras, Ignacio Cuesta.
Desde el Comité de Empresa, su presidenta, Patricia Prieto, asegura que los empleados “no quieren cámaras de vigilancia empresarial” ya que suponen una intromisión en su intimidad aunque sea durante el trabajo y porque ya existen otras cámaras que instaló en su día el Ayuntamiento precisamente para la vigilancia de los autobuses y la seguridad de los viajeros.
Los dispositivos «drivecam» que se instalarían en las lunas de los 70 autobuses de TUA funcionan con Inteligencia Artificial y por una parte seguirán en directo la labor de los conductores y por otra apuntarán a la carretera. Ante un frenazo, el uso de dispositivos móviles o si un chofer encendiera un cigarrillo, las cámaras saltarían automáticamente y guardarían los segundos anteriores y posteriores al evento. Estos dispositivos permiten incluso detectar síntomas de somnolencia en el conductor incluso si llevara puestas gafas de sol.
En respuesta a una pregunta del grupo de Vox en el Ayuntamiento, el segundo teniente de alcalde señaló en el Pleno Municipal de este martes que con esta medida se mejorará la seguridad de los viajeros, al permitir reaccionar con rapidez en caso de indisposición de los conductores, al tiempo que es un método para disuadirles de incurrir en incumplimientos como fumar o mirar el móvil cuando están al volante.
La presidenta del Comité de Empresa cree más bien que con estas cámaras se trata de “fastidiar a los conductores porque esos incumplimientos ya están tipificados por ley. Que pongan esa disculpa me parece absurdo; todo el mundo sabe que no se puede fumar ni usar el móvil mientras conduces y si el conductor se va a dormir lo hará haya cámaras o no”.
Prieto insiste en que “los trabajadores no quieren esas cámaras que invaden su intimidad; son cámaras de vigilancia empresarial y ya hay otras que son suficientes para la seguridad de todos”. Desde el Ayuntamiento se sostiene que Aseguran quela instalación de estas cámaras mejorará la calidad y sostenibilidad del servicio, sin invadir la intimidad de los pasajeros.
Los nuevos dispositivos ya fueron objeto de controversia en las negociaciones que mantuvieron la dirección de la empresa y la representación de los trabajadores. En su día se habló de establecer un protocolo en caso de que finalmente se instalen, pero todo quedó a expensas de las nuevas conversaciones que mantendrán ambas partes en los próximos meses una vez desconvocada la huelga prevista para esta semana.