La ordenanza municipal, publicada este martes, permite el uso compartido del espacio con prioridad peatonal y abre la puerta a una convivencia regulada entre peatones y ciclistas. «Nos alegramos de que así sea. Sigue habiendo otras zonas de Asturias, por ejemplo Avilés, donde se sigue multando a las bicicletas por circular en calles peatonales»

Pequeña victoria para los ciclistas ovetenses. Las bicicletas podrán circular por las zonas peatonales de Oviedo, eso sí, siempre que no existan aglomeraciones y se respete en todo momento la prioridad de los peatones. Así lo recoge la Ordenanza Municipal de Movilidad y Tráfico, hecha pública este martes, que regula el uso del espacio público y fija las condiciones para la convivencia entre los distintos modos de transporte en calles de uso preferente peatonal. La normativa establece que la circulación ciclista está permitida siempre que no se comprometa la seguridad de los viandantes ni se altere el carácter peatonal de la vía. Así, en estos espacios, los ciclistas deberán adaptar su velocidad, mantener una distancia de seguridad adecuada y detener la marcha si la densidad de peatones lo hace necesario. De esta manera, el peatón mantiene en todo caso la prioridad absoluta.
Desde el Observatorio Xixonés de Movilidad valoran de forma positiva que esta posibilidad haya quedado recogida expresamente en la ordenanza. “No tiene mucho sentido que en calles peatonales, además tan grandes y con tanto recorrido como empieza a haber en Oviedo, no puedan pasar bicicletas, cuando por ellas circulan taxis u otros tipos de transporte”, señalan desde el colectivo. En su opinión, “hay espacio perfectamente para convivir” y la regulación aporta coherencia a una realidad que ya se produce en la práctica. El observatorio destaca además que la inclusión de esta medida corrige una situación que consideraban difícil de justificar. “Nos alegramos un montón de que lo hayan incluido en la ordenanza para que se permita, porque era un poco extraño que no estuviera claro”, apuntan, y recuerdan que en otras zonas de Asturias, como Avilés, este uso ciclista sigue sin estar permitido.
La ordenanza diferencia entre calles estrictamente peatonales y aquellas de plataforma única o uso compartido, muy habituales en el casco urbano de Oviedo, donde conviven peatones, bicicletas, taxis, servicios de carga y descarga y accesos a garajes. En estos espacios, la normativa prioriza el comportamiento responsable frente a la prohibición generalizada, permitiendo la circulación ciclista salvo que exista señalización específica que la restrinja. El texto también contempla la posibilidad de limitar o prohibir el paso de bicicletas en determinados tramos o momentos concretos, por ejemplo, en zonas de alta densidad peatonal o durante eventos, mediante señalización expresa. En ausencia de esa señalización, la circulación está permitida bajo las condiciones generales de prudencia y prioridad peatonal.