La Fundación Protectora de Animales, que convirtió el centro ovetense en una referencia nacional, ha sido excluida de la licitación por presentar fuera de plazo documentación requerida; colectivos animalistas alertan ahora sobre la posible llegada de Athisa Medio Ambiente

El futuro del albergue municipal de animales de Oviedo se decide estos días y la empresa Athisa Medio Ambiente es, a día de hoy, la única candidata que permanece en el procedimiento para hacerse con la gestión del servicio de recogida de animales, el albergue municipal y las colonias felinas de la ciudad, después de que la Fundación Protectora de Animales del Principado de Asturias, actual gestora del centro, quedase excluida del proceso por un defecto documental. La situación deja en manos del Ayuntamiento una decisión que ha despertado inquietud entre parte del movimiento animalista asturiano. Diversos colectivos han llamado la atención sobre los antecedentes que acumula la empresa propuesta como adjudicataria en otros puntos de España, donde su gestión de servicios similares ha sido objeto de denuncias y fuertes críticas por parte de asociaciones protectoras. En Asturias, la voz de alarma la daba este miércoles la entidad Liberación Animal Asturias, que se hacía eco en sus redes de la situación.
La exclusión de la Fundación Protectora supone además un giro inesperado en un proceso que comenzó con la entidad asturiana como propuesta inicial para adjudicarse el contrato. La organización, dirigida por Alejandra Mier y responsable de la gestión del albergue desde 2022, había logrado convertir las instalaciones de La Bolgachina en una referencia nacional por sus cifras de adopción, el control del abandono y el desarrollo de programas de bienestar animal. Según recoge el acta de la Mesa de Contratación del 16 de abril, la Fundación Protectora había sido requerida para subsanar documentación relativa a la adscripción de medios necesarios para el contrato. El Ayuntamiento concedió un plazo que finalizaba el 28 de enero de 2026 a las 23.59 horas. Sin embargo, la documentación requerida no fue presentada hasta el 18 de febrero, casi tres semanas después de la fecha límite. La Mesa de Contratación consideró entonces la presentación «extemporánea» y acordó por unanimidad proponer la exclusión de la Fundación por no haber acreditado dentro del plazo otorgado los medios exigidos en el informe técnico.
En la misma sesión se acordó proponer como adjudicataria a Athisa Medio Ambiente por una oferta anual de 460.133 euros, junto con una serie de mejoras comprometidas por la empresa, entre ellas más de 650 esterilizaciones y chipados de gatos al año, la adquisición de ocho jaulas trampa, cuatro clínicas veterinarias colaboradoras, un tiempo de respuesta de 40 minutos para avisos y obras de mejora en las instalaciones del albergue.
Athisa, la única aspirante que queda en pie
La exclusión de la Fundación deja a Athisa Medio Ambiente como única empresa que ha superado todas las fases del procedimiento y continúa en disposición de asumir la gestión del contrato. No obstante, la adjudicación todavía no es definitiva. Tras la propuesta de la Mesa de Contratación, el Ayuntamiento requirió a la empresa la presentación de toda la documentación acreditativa de solvencia económica, técnica y profesional, certificados tributarios y de Seguridad Social, así como la constitución de una garantía definitiva de 69.020 euros. La propia Mesa dejó expresamente condicionada la propuesta de adjudicación a que toda esa documentación fuese presentada correctamente. De hecho, la última reunión celebrada el pasado 4 de junio concluyó sin una decisión definitiva. La Mesa de Contratación acordó dejar el asunto sobre la mesa para estudiar la documentación aportada por la empresa.
Si los servicios municipales consideran correcta toda la documentación presentada por Athisa y el órgano de contratación ratifica la propuesta de la Mesa, el contrato podrá adjudicarse definitivamente a la empresa andaluza. Si por el contrario se detectasen incumplimientos o deficiencias que impidiesen completar la adjudicación, el Ayuntamiento tendría que analizar las alternativas previstas por la legislación de contratación pública, que podrían incluir acudir al siguiente licitador válido o, en última instancia, iniciar un nuevo procedimiento de licitación.
Denuncias y controversias en distintos puntos de España
La posible llegada de Athisa a Oviedo ha generado preocupación entre organizaciones animalistas debido a los antecedentes públicos que acumula la empresa en otros territorios. En Granada, el Ayuntamiento ordenó en marzo de 2025 el cierre del centro de bienestar animal que gestionaba la empresa tras detectar incumplimientos relacionados con la normativa y las condiciones contractuales, según informó El Independiente de Granada. En Logroño, el Ayuntamiento incoó un expediente sancionador por una presunta infracción grave al detectar que la adjudicataria no disponía del personal mínimo ni de los horarios exigidos en el contrato. La medida se adoptó tras informes técnicos municipales que apreciaban una prestación deficitaria del servicio.
También en La Rioja, la Asociación Protectora de Animales denunció administrativa y penalmente la gestión del centro de acogida, cuestionando la suficiencia de recursos destinados a la atención de los animales. Las críticas se han repetido en otros territorios. En Jerez, PACMA denunció presuntas deficiencias en la gestión del Centro Municipal de Protección Animal. Más recientemente, el Partido Animalista criticó también la adjudicación a Athisa de la gestión de los refugios municipales de Valencia y recordó las controversias registradas en distintos municipios españoles. Paralelamente, la adjudicación valenciana ha provocado una intensa movilización de asociaciones protectoras y activistas, tal y como ha informado Eldiario.es.