Los socialistas llevarán el proyecto al Pleno mientras IU-Convocatoria por Oviedo pide planificación y advierte del riesgo de repetir errores y sobrecostes

El pasaje Plácido Álvarez-Buylla, en pleno centro de Oviedo, vuelve a situarse en el centro del debate político municipal tras la nueva propuesta de reforma impulsada por el Ayuntamiento, que ha reactivado las críticas de la oposición por la acumulación de actuaciones previas y el coste asociado a las mismas. El Grupo Municipal Socialista ha anunciado que llevará el asunto al próximo Pleno, cuestionando la gestión del espacio y la reiteración de intervenciones sobre un mismo enclave urbano desde la primera actuación ejecutada en 2020, enmarcada en el Plan 30. Según los socialistas, aquellas obras no resolvieron de forma definitiva los problemas de accesibilidad, sino que dieron inicio a una sucesión de actuaciones posteriores que han ido incrementando el gasto público.
El grupo considera que la nueva inversión prevista, cercana a los 250.000 euros, supone la continuidad de una dinámica de “improvisación” y falta de planificación. Además, han puesto el foco en la situación administrativa del pasaje, al señalar que no estaría claramente identificado en el inventario municipal, lo que, a su juicio, plantea dudas sobre la base jurídica de las intervenciones realizadas hasta ahora: “El problema no es solo el gasto, sino la reiteración de actuaciones sin una solución estable”, trasladan los socialistas, que pedirán explicaciones en Pleno sobre el histórico de obras, la acumulación de costes y la idoneidad de una nueva intervención en el mismo espacio.
En paralelo, IU-Convocatoria por Oviedo ha mostrado también su preocupación por la nueva actuación anunciada, reclamando garantías de planificación y advirtiendo del riesgo de que se repitan errores ya detectados en fases anteriores. El grupo municipal sostiene que las intervenciones previas no han respondido plenamente a las necesidades de accesibilidad y movilidad del entorno y que han generado una percepción de sobrecoste e improvisación. Su portavoz, Gaspar Llamazares, ha señalado que “a la tercera debería ir la vencida, pero no existen garantías suficientes para afirmarlo”, y ha insistido en la necesidad de que el equipo de gobierno concrete los objetivos de la nueva obra y explique cómo se evitarán los problemas ya registrados en el pasado.
IU advierte además de que la planificación insuficiente puede derivar en nuevas ampliaciones presupuestarias y prolongación de los plazos de ejecución, reclamando inversiones “útiles, bien gestionadas y capaces de resolver problemas reales”, frente a actuaciones sucesivas que, según señalan, terminan encareciendo el resultado final.