A una semana de la inauguración del nuevo evento de Oviedo, la Concejalía de Educación no tenía dónde ubicar a los comerciantes del libro para garantizar la celebración del evento, entre el 7 y el 10 de mayo

“Por razones de imperiosa urgencia”. El pasado lunes 27 de abril, la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Oviedo justificaba de esta manera el procedimiento para encontrar las 50 casetas para la nueva feria del libro OFELIA, después de que el trámite inicial quedara desierto. El inesperado problema se debía a la “saturación sistémica del mercado nacional y el bloqueo de stock por contratos plurianuales en otras capitales, lo que obliga a adoptar un modelo de caseta de madera para garantizar la celebración de la feria el 7 de mayo”, puede leerse en el procedimiento de adjudicación de la Concejalía. De esta manera, “se hace necesario modificar el modelo de caseta de madera por ser la única infraestructura con disponibilidad real”.
“La Administración se enfrenta a un escenario de desabastecimiento técnico a menos de dos semanas del montaje”, aseguraban desde la Concejalía hace una semana. El primer procedimiento lo habían puesto en marcha el uno de abril, a un mes de la celebración de la feria. Pero el mercado de casetas no concurrió “por la saturación logística nacional”. El Ayuntamiento indica que actuó con diligencia y que el hecho de que el mercado no haya concurrido era una situación “imprevisible”, a pesar de que los programas de las ferias están publicados desde hace tiempo.
Dado que este evento “es una pieza fundamental en la estrategia cultural del municipio y clave para la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031”, el Ayuntamiento se vio forzado, por un lado, a olvidarse del montaje con casetas con persianas eléctricas y motorizadas. Y, por otro, a resolver la situación crítica con un “procedimiento negociado sin publicidad” un contrato de 51.594,39 euros. Es decir, llamaron “por imperiosa urgencia” a un proveedor de casetas de madera.
Un día después del anuncio de la nueva licitación, y sin adjudicar el contrato de urgencia, el Ayuntamiento de Oviedo lanzó la nota de prensa que difundía la celebración de la feria: “LibrOviedo se convierte en Ofelia, se instala en el Campo San Francisco y se hace más grande”. Ofelia es un acrónimo de Oviedo Feria de Libro, además de personaje literario de Hamlet. La Feria del Libro se celebrará del 7 al 10 de mayo, en el Paseo del Bombé y habrá libreros, editores y una programación con Bernardo Atxaga o Lucía Solla Sobral. También participará la filósofa eslovena Renata Salecl, autora de “Maleducados” (Ediciones Godot), que ha sido uno de los apoyos intelectuales del concepto de “Amabilidá” de la candidatura a Capital Europea de la Cultura.
La Concejala de Educación, Lourdes García, celebraba que “la Feria del Libro reciba este nuevo impulso que la hará crecer en calidad y en espacio expositivo”. Dos días después de la nota de prensa, el Ayuntamiento publicó la adjudicación in extremis y sin publicidad, a favor del proveedor Germán Vizcaíno SL, de Lugones, una empresa “líder en soluciones de iluminación eficiente”, que se encarga desde hace más de una década del montaje de las casetas del mercado navideño de Gijón. La Feria del Libro de Gijón puso en marcha su proceso de licitación de 75 casetas con cierre eléctrico, es decir, metálicas, tres meses antes de la celebración (que tendrá lugar entre los días 17 al 21 de junio). La empresa Sonomobel de Badajoz suministró las del año pasado.
En el análisis de la saturación del mercado, el Ayuntamiento de Oviedo indica que la coincidencia de estos eventos masivos que operan bajo contratos plurianuales previos han agotado el stock nacional. Coinciden con la Feria del Libro Antiguo y de ocasión (Madrid), la feria del libro de Granada, Salamanca, Valencia, Málaga y León. Por ejemplo, la Feria del Libro de Granada bloquea cerca de 100 módulos expositivos de alta gama y la empresa adjudicataria “no tiene capacidad para desmontar en el sur y montar en el norte simultáneamente”. La Feria del Libro de Madrid cuenta con más de 350 casetas y provienen de la empresa más importante en este sector, Iberstand, que cuenta con capacidad para montar más de 1.500 unidades.
“Las ferias del libro cada vez son más numerosas. Cada pueblo, localidad o barrio tiene ahora su feria del libro. Están de moda y les ha superado”, resume un experto en este tipo de montajes editoriales. El especialista consultado por este periódico explica que las casetas de metal son aconsejables, además de por durabilidad y seguridad, porque “son más baratas y fáciles de montar y desmontar”. Oviedo gastará por cada caseta alquilada un precio de 650 euros (con un total de 32.500 euros). El Ayuntamiento de Oviedo explica que las casetas de madera tienen contraventanas basculantes manuales y son la “única vía para asegurar que los libreros cuenten con casetas el día de la inauguración”. La Concejalía asegura que están trabajando en un contrato de carácter plurianual para que esta situación no vuelva a repetirse.
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