Una exposición inédita que reúne por primera vez las obras sobre papel de la Colección Sabadell. Comisariada por Mar Arza, la muestra invita a un viaje sensorial entre la nostalgia, la imaginación, la utopía y lo sagrado, explorando la capacidad del papel para conectar con lo inalcanzable

La Sala Sabadell Herrero de Oviedo dio inicio a la esperada exposición “Contar lejanías”, una tarde marcada por la expectación cultural. Un evento sin precedentes que reúne, por primera vez, las obras sobre papel de la Colección Sabadell. Comisariada por Mar Arza, el papel no se presenta como soporte, actuando de puente entre lo cercano y lo lejano, lo tangible y lo inalcanzable.
La inauguración, que congregó a un nutrido grupo de personalidades del ámbito cultural, político y económico, estuvo presidida por la consejera de Cultura del Principado de Asturias, Vanessa Gutiérrez, quien subrayó el valor de iniciativas como esta para acercar el arte contemporáneo a la sociedad, destacando la colaboración entre el Banco Sabadell y el Principado para hacer posible este proyecto.
El viaje visual que propone no se queda en una exposición, es una reflexión profunda sobre la capacidad del papel para transmitir emociones, recuerdos e historias. Con una mirada sutil y profunda, la comisaria ha configurado un recorrido que parte de la nostalgia para desembocar en la clarividencia, pasando por la imaginación, la utopía y el misterio. A través de una selección de obras de algunos de los artistas más destacados de la contemporaneidad, el papel se convierte en un vehículo para explorar lo inalcanzable, lo lejano, ese otro lado de la vida que, a pesar de su lejanía, sigue siendo cercano en su resonancia. Entre las piezas más significativas de la muestra se encuentra un dibujo inédito de Salvador Dalí, realizado en tinta china y destinado a regalar a su editor. Esta obra, que por primera vez se exhibe públicamente, se erige como uno de los mayores atractivos de la exposición. Junto a él, destaca el imponente tríptico de Antoni Tàpies, un ejemplo de la fuerza expresiva que el papel puede adquirir cuando se enfrenta a las inquietudes más profundas del ser humano. Arza, con su profunda conexión con el medio, ha orquestado un recorrido que se articula en torno a distintas secciones temáticas.

La primera de ellas, inspirada en la nostalgia, nos enfrenta a ese deseo de recuperar lo perdido, un anhelo que se materializa en las obras de Joan Ponç, que abren la puerta a la memoria de lugares y personas ausentes. En el siguiente tramo, la imaginación, el sueño y la ilusión se manifiestan a través de los trazos visionarios de Dalí, cuyas obras invitan al espectador a dejarse llevar por los mundos posibles, los universos imaginados. La tercera sección de la exposición se adentra en la utopía, un espacio donde lo político y lo social se hacen presentes a través de las obras de artistas como Tàpies y Concha Jerez, que plantean modelos de sociedad ideales y, a la vez, inalcanzables. El recorrido sigue su curso explorando las “lejanías de la perfección”, un capítulo que aborda el misterio y la búsqueda incesante de la verdad. El final de la exposición nos conduce al epílogo de lo sagrado, con una pieza de Alfons Borrell que invita a la reflexión sobre la esencia misma de lo humano, lo trascendental, lo auténtico.
La exposición no se conforma con mostrar, sino que invita a tocar, a sentir. El papel, en su diversidad de texturas y formas, adquiere en esta muestra un papel protagonista. A través de técnicas como el dibujo en tinta, el collage, las serigrafías, la acuarela y la pintura, los artistas logran crear un relato visual ecléctico que, a pesar de su diversidad, mantiene una coherencia profunda: el papel como medio para conectar con lo lejano, lo imposible, lo sublime. “Un soporte que tiene una calidez especial, una textura que nos aproxima a lo lejano”, reflexiona Mar Arza, quien ha logrado hilvanar en esta exposición una serie de emociones y conceptos que hacen del papel mucho más que un simple material de trabajo. El arte nos invita a enfrentarnos a contradicciones, a desafíos, a lo que está lejos y lo que está cerca al mismo tiempo. Es el espacio de la memoria, de los sueños, de las utopías, de las búsquedas sin fin.
Abierta al público hasta el próximo 11 de mayo, ofrece una oportunidad única para adentrarse en el universo de la Colección Sabadell y explorar los matices que el papel puede ofrecer como medio artístico. Un acontecimiento cultural de gran envergadura que convierte a Oviedo en un punto de referencia para los amantes del arte contemporáneo, invitando a los espectadores a vivir una experiencia sensorial única, donde lo cercano y lo lejano se funden.