Aceras de San Lázaro y Gil Blas están siendo levantadas para renovar los conductores en la zona de Muñoz Degrain y enlaces con Otero
Los comerciantes, hosteleros y vecinos de varias calles del barrio de San Lázaro conviven estos días con las molestias propias de unas obras para la mejora del suministro eléctrico que obligan a levantar aceras para renovar la instalación e introducir cableado. El acceso a los numerosos comercios de la zona no resulta sencillo aunque los trabajos se harán con la mayor celeridad posible. Un operario señaló que se trabajará sobre unos mil metros.
En concreto se trata de una obra de renovación de conductores (cableado) de líneas subterráneas en la zona de Muñoz Degrain y enlaces con Otero, discurriendo parte por las calles Gil Blas y San Lázaro, entre otras, donde ayer jueves y este viernes los operarios levantaban aceras y colocaban pasos provisionales a los comercios y locales de hostelería de la zona.
Se trata de un proyecto, cuyas obras ejecuta la empresa SEMI, colaboradora de ERedes, y que implica mejoras en la calidad y seguridad del suministro eléctrico.
La mañana de este viernes algunos comercios de la calle San Lázaro en sentido ascendente y Gil Blas en sentido descendente se vieron prácticamente bloqueados por vallas y maquinaria. El dueño de la carnicería San Lázaro, en la esquina con Gil Blas, afirmó que nadie le avisó del comienzo de las obras ni le informaron de cuándo terminarán, así que hoy era complicado acceder a su comercio delante del cual había un gran boquete con maquinaria pesada y operarios trabajando.
Algo parecido le sucedió a la panadería colindante o a las fruterías próximas, las cuales tuvieron que retirar el producto que habitualmente tienen delante de los escaparates.
En cualquier caso, tanto comerciantes como vecinos se tomaban con paciencia unos trabajos que convierten las calles en un circuito de obstáculos. Todo sea por el progreso.




