La plataforma ciudadana recuerda que el ‘Plan Portela’ excluye la construcción de viviendas en el gasómetro y reclama un acuerdo institucional sobre el futuro de la antigua fábrica

La plataforma ciudadana Fábrica de Gas e Ideas ha cuestionado las declaraciones del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, sobre el desarrollo de la antigua Fábrica de Gas, asegurando que el regidor “miente cuando afirma que se pueden construir viviendas en el gasómetro”. La entidad, que agrupa a vecinos, arquitectos y expertos en patrimonio, ha recordado que el vigente Plan Portela “excluye expresamente” la construcción de viviendas en esta infraestructura. Desde Fábrica de Gas e Ideas instan al Ayuntamiento a cumplir con sus obligaciones de conservación patrimonial y señalan que la empresa propietaria, Ginkgo, adquirió la fábrica “con unas obligaciones que debe cumplir”. Según la plataforma, “si alguien les engañó prometiendo otra cosa, no es problema de los ovetenses ni de los asturianos”.
La entidad ha subrayado la importancia de preservar elementos históricos como la marquesina de Sánchez del Río, sobre la que aún no existe ningún informe oficial que indique su irrecuperabilidad. En caso de que fuera necesario actuar, Fábrica de Gas e Ideas aboga por su reconstrucción, recordando que casi todas las fábricas de gas en España fueron destruidas en la segunda mitad del siglo XX. La plataforma considera que destruir patrimonio histórico es incompatible con la aspiración de Oviedo a ser Capital Europea de la Cultura y recomienda estudiar ejemplos de recuperación patrimonial en otras ciudades asturianas como Avilés o Mieres.
El debate sobre el futuro de la antigua Fábrica de Gas también ha sido abordado por partidos políticos locales. Izquierda Unida–Convocatoria por Oviedo ha instado al Ayuntamiento y al Gobierno del Principado a alcanzar un acuerdo institucional que garantice la protección del patrimonio industrial y permita un desarrollo urbanístico “moderado, sostenible y al servicio de la ciudadanía”. En los últimos meses, grupos como el PSOE y Vox han reclamado que se preserve la marquesina y el gasómetro, mientras que colectivos ciudadanos insisten en priorizar el interés público frente a los intereses privados de la empresa propietaria de los terrenos. Mientras, desde IU han instado al Ayuntamiento y al Gobierno del Principado a alcanzar un acuerdo sobre el futuro del espacio: «No se puede seguir jugando al gato y al ratón con un asunto que exige responsabilidad, diálogo y voluntad política», señalaba este lunes el portavoz municipal, Gaspar Llamazares.