Por su parte el alcalde, Alfredo Canteli señala que «es normal que quieran hacer viviendas» y describe la operación como “muy bonita”, con un gran parque que integraría el espacio en la ciudad

La Fábrica de Gas vuelve al centro del debate. La Plataforma Fábrica de Gas e Ideas ha fijado posición tras el último informe de la Dirección General de Patrimonio, y lo hace con una idea clara: no basta con proteger partes del conjunto. Hay que protegerlo todo. El documento técnico, que marca líneas rojas sobre elementos como la marquesina o el gasómetro, es visto por el colectivo como “un paso importante”. Pero insuficiente. “La protección debe ser completa y coherente con el valor histórico, arquitectónico y social del conjunto”, sostienen. En ese paquete, recuerdan, entra sin discusión la marquesina diseñada por Ildefonso Sánchez del Río. Su conservación, dicen, es “innegociable”.
La propuesta va más allá de la preservación. Apunta directamente a la propiedad. La Plataforma reclama que el Ayuntamiento adquiera el complejo para garantizar un proyecto de rehabilitación que respete su identidad y lo convierta en un espacio al servicio de la ciudad. Con participación ciudadana incluida. Un planteamiento que choca frontalmente con el modelo defendido por el alcalde, Alfredo Canteli. Este mismo jueves, el regidor volvía a defender la operación urbanística prevista, cargando contra la oposición y cuestionando el debate patrimonial. “En Oviedo pasan cosas muy extrañas. Hay partidos que solo están para decir que no a todo”, afirmaba.
Canteli recordó que el anterior gobierno planteó la compra del recinto por 4,5 millones “sin descontaminar”, mientras que ahora -defiende- son inversores privados quienes asumen la adquisición, la descontaminación y el desarrollo. “Es normal que quieran hacer viviendas”, señaló, describiendo la operación como “muy bonita”, con un gran parque que integraría el espacio en la ciudad. Sobre uno de los puntos más controvertidos, la marquesina, el alcalde fue tajante. “Si le pegas un golpe se rompe. No es recuperable”, afirmó, apoyándose en informes técnicos. Aunque admitió que podría replicarse, matizó: “No es lo mismo”.
En paralelo, defendió que otros elementos del conjunto ya están encauzados, como el edificio de la Popular Ovetense, que, según explicó, será cedido para usos sociales. Y volvió a cargar contra quienes cuestionan el proyecto: considera que existe una oposición sistemática a cualquier iniciativa de desarrollo en la ciudad: “Hay gente que no quiere que Oviedo prospere».