El Principado confirma que los terrenos, una vez libres de edificaciones y escombros, podrán albergar actividades sociales y deportivas que dinamicen el barrio de El Cristo hasta que el Plan Especial de Reforma Interior (PERI) sea desarrollado

«La vida se abre camino», que decía el bueno de John Hammond en la inigualable saga cinematográfica ‘Jurassic Park’. También lo hará en el espacio que aún hoy el viejo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA); o, al menos, eso parece por el momento. Porque, si las palabras vertidas ayer jueves por el consejero de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos, Guillermo Peláez, se revelan ciertas, la parcela resultante tras la demolición del complejo albergará diversas actividades orientadas a dinamizar la vida vecinal y social en el barrio de El Cristo. Lo hará, eso sí, con carácter temporal, hasta que finalice el desarrollo del Plan Especial de Reforma Interior (PERI), documento clave para definir los usos futuros del lugar. Claro, que para todo ello habrá que esperar; con las labores de derribo aún sin haber arrancado, el terreno será cerrado completamente a peatones y al tráfico a comienzos de agosto. Las obras propiamente dichas empezarán después, con el desbroce de la parcela, y se prolongarán por espacio de diez meses.
Yendo en orden cronológico, las primeras secciones del viejo HUCA que se desmantelarán serán aquellas más alejadas de la sede del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias, a fin de garantizar su actividad hasta que, en octubre, se culmine el traslado a su nueva sede de Llanera. En cuanto tal mudanza haya terminado, y con las dos estructuras más lejanas ya desaparecidas, será el momento de retirar el amianto de los edificios del hospital propiamente dicho, y de Cruz Roja. Al mismo tiempo, se espera que el Ayuntamiento conceda a la Universidad de Oviedo la licencia provisional necesaria para proceder a la reforma de los tres bloques que posibilitarán la ampliación del campus, una acción que, confían en el Principado, el Consistorio incluirá en los presupuestos de 2027. Ahora bien, para que todo ello se materialice resultará imprescindible tener el citado PERI preparado y en marcha; sobre esa cuestión, Peláez confesó ayer que en su área «somos optimistas», toda vez que el documento «ya va caminando; vamos, incluso, ganando algunos meses, así que vamos a ver si es posible, y tiene sentido, esa partida presupuestaria porque, efectivamente, se va a ejecutar».
No obstante, desde el momento en que se acabe la fase de demolición, y hasta la entrada en vigor del PERI… ¿Qué pasará con el solar resultante? Bien, el titular de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos se reunió ayer con representantes vecinales de la zona de El Cristo, y acogió de buen grado la idea de sirva temporalmente como una ‘zona verde’ en la que se pueda habilitar «algún tipo de instalación deportiva», o una infraestructura «no muy costosa». El objetivo, en definitiva, es que este solar pueda servir para dinamizar la vida del barrio tras «diez años sin dar una solución a El Cristo». Ahora bien, quienes residen en la zona también han puesto condiciones. Los portavoces de las entidades participantes en el encuentro –la plataforma SOS Viejo Hospital, la Unión Vecinal El Cristo-Montecerrao-Buenavista, y las Asociaciones Vecinales Cristo-Buenavista-Llamaquique-Montecerrao, Fuertes Acevedo-La Muria y Montecristo- exigieron no solo el cumplimiento de los plazos fijados, y el fin de las demoras acumuladas durante tantos años. También una participación activa en el diseño del PERI y en la definición de la utilizar que los terrenos tendrán en el futuro.