La futura enseña, que se situará junto a El Molinón, tendrá 96 metros cuadrados, frente a los 54 de la instalada en 2019 en la plaza de La Escandalera

La cosa va de banderas, al menos desde que se anunciará la intención del Ayuntamiento de Gijón de instalar una nueva enseña nacional junto a El Molinón que, con 96 metros cuadrados, tendrá casi el doble de superficie que la bandera que ondea desde 2019 en el centro de Oviedo, que cuenta con un tamaño de 54 metros cuadrados.
El precio será también mayor: Gijón ha fijado en 72.217,76 euros, IVA incluido, el presupuesto máximo para suministrar e instalar la nueva estructura, que en Oviedo alcanzó la cifra de 47.069 euros hace apenas siete años. El proyecto gijonés, que contempla un mástil de 25 metros de altura y una bandera de 8 por 12 metros, tiene previsto desarrollarse las próximas semanas y estar colocada ya este otoño y contará con un mástil con sistemas de izado motorizado y diferentes elementos de seguridad, además de mecanismos para controlar las condiciones de viento.
La instalación de la nueva enseña no ha pasado desapercibida antes incluso de que comiencen los trabajos. El proyecto ha provocado un debate entre quienes consideran que la bandera nacional es un símbolo común que puede ocupar un espacio destacado en la ciudad y quienes cuestionan la oportunidad de destinar más de 72.000 euros a esta actuación, debate que ya despertara en 2019 al hilo de la ovetense. Críticas aparte, la futura bandera de El Molinón tendrá, en cualquier caso, una dimensión superior -casi el doble- a la de La Escandalera y pasará a ser la mayor de las dos grandes enseñas nacionales instaladas en las principales ciudades asturianas.