La Premio Princesa de Asturias en 2015 y Nobel en 2020 fue investida este lunes doctora honoris causa por la Universidad de Oviedo a petición del Instituto Universitario de Oncología (IUOPA) y participó en una conferencia en el Auditorio destinada principalmente a jóvenes

Tuvo el honor de recibir en 2015 el Premio Princesa de Investigación Científica y Técnica junto a su compañera Jennifer Doudna por sus avances en el desarrollo de una tecnología de edición genómica «que permite reescribir el genoma y corregir genes defectuosos con un nivel de precisión sin precedentes y de forma muy económica», estudios que cinco años después les valieron para llevarse el Nobel de Química. «Por el desarrollo de un método de edición genética», resumía la academia sueca. Ayer, Emmanuelle Charpentier volvía a la ciudad, en esta ocasión para ser investida doctora honoris causa por la Universidad de Oviedo a petición del Instituto Universitario de Oncología (IUOPA).
La microbióloga y bioquímica francesa, directora del Max-Planck-Forschungsstelle für die Wissenschaft der Pathogene de Berlín, participó al mediodía de ayer en una ceremonia presidida por el rector Ignacio Villaverde y en la que Ana Gutiérrez, profesora de Bioquímica y Biología Molecular y directora del IUOPA, se encargó de elevar la solicitud al claustro de doctores y doctoras de la institución. En su discurso tras ser investida, Charpentier aseguró recibir la distinción «con profunda emoción y sincero agradecimiento» y confesó «un vínculo especial con Asturias». «Regresar hoy aquí, para ser acogida en la familia académica de una de las universidades más prestigiosas de España, es para mí un honor cargado de un significado particular», añadió, para continuar con una reflexión sobre la situación de la ciencia en un mundo afectado por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, las pandemias y la resistencia a los antimicrobianos, la inseguridad alimentaria e hídrica, el envejecimiento de la población, las desigualdades en el acceso a la salud y a la educación o el desarrollo responsable de la inteligencia artificial. «Ninguno de ellos se resolverá sin ciencia», afirmó.
Ya por la tarde, protagonizó una conferencia organizada por el IUOPA en el Auditorio bajo el título de ‘Decoding bacterial immunity: how CRISPR-Cas9 transformed life sciences (Descifrando la inmunidad bacteriana: cómo CRISPR-Cas9 transformó las ciencias de la vida)’. En ella trató sobre el efecto transformador de las herramientas de edición genética, centrándose en su CRISPR-Cas9, que hoy se utiliza en laboratorios de todo el mundo para comprender enfermedades, desarrollar nuevas terapias o mejorar la adaptación de las plantas a un clima cambiante. La francesa se dirigió en especial al público y a los científicos jóvenes, animándolos a desarrollar sus investigaciones en un campo que cada día abre nuevas posibilidades. «Aunque siempre hay cosas que mejorar, la investigación científica es muchas veces mejor que hace 30 años», destacó al tiempo que valoró «la calidad científica del IUOPA»y que «España es un país atractivo para la ciencia».
