Hasta las 20 horas de este domingo van a permanecer abiertos los puestos instalados en la plaza de la Catedral, Porlier y la calle Eusebio González Abascal con productos agroalimentarios, así como los de artesanía en el Bombé

La Feria de La Ascensión, la popular reivindicación y puesta en valor de lo rural de Oviedo, llega este domingo a su final después de tres días de actividades y actuaciones musicales en el centro de la ciudad y en el Parque de Invierno. Hoy la lluvia acompañó la mañana, pero no restó afluencia al mercado instalado en la plaza de la Catedral, Porlier y la calle Eusebio González Abascal para hacerse con quesos, sidra, miel, embutidos, ‘fabes’ y otros productos de la huerta.
Hasta las 20 horas se mantendrán abiertos sus 68 puestos, así como los 26 instalados en el Paseo del Bombé con artesanías de cuero, madera, textil o joyería creativa, entre otros. También están programados diferentes talleres en puntos de la ciudad, exposiciones de razas autóctonas y la actuación de Brass Rodrigo Acústico con ‘El bosque de las hadas’ a las 18 horas en el quiosco del Bombé. Además, muchos ovetenses y personas procedentes de fuera de concejo se acercaron a los restaurantes para degustar el Menú de La Ascensión, compuesto por menestra, carne gobernada al estilo Oviedo y tarta de queso con cerezas.