Blanca Fernández, directora del Club Halterofilia La Corredoria, acudirá a la cita como entrenadora de la selección nacional. Destaca las bondades de un deporte que combina técnica y fuerza “la fuente de la juventud”
De que Oviedo es una ciudad con gran tradición en el deporte de la halterofilia dan buena cuenta las 150 medallas conseguidas en campeonatos nacionales y europeos por deportistas de clubes locales así como la veteranía de algunos de ellos, como el San Mateo o el Leónidas, con 40 y 25 años de historia, respectivamente. El más joven, el Club Halterofilia La Corredoria, tiene solo tres años, pero en este tiempo cosecha 25 medallas nacionales y se prepara para que su última joya en bruto, Inés Conde, logre la medalla de oro en el Europeo sub 15 que se celebra este mes en Madrid y cuya plaza se ganó en el reciente Campeonato de España sub 17 donde batió tres récords nacionales: en Arrancada, 68 kilos; Dos Tiempos, 80 kilos, y en Total Olímpico, 148 kilos.
Inés, de 14 años, y sus compañeros y compañeras de diferentes edades, un total de 42 federados en el club (más chicas que chicos), entrenan todos los días dos horas en el Palacio de los Niños bajo la supervisión de Blanca Fernández, Campeona de España y Europa, quien la acompañará a la cita de Madrid convocada por la selección española como entrenadora. En el Palacio de los Niños está también su marido, Luis Ojeda, monitor, y su hija, Sdenka: 20 años y 12 medallas en campeonatos de España.
Una disciplina que no entiende de edad ni profesión
También se esfuerzan con las pesas críos y crías de menos de ocho años y junto a ellos, ya más mayores, Diego Riopedre, profesor interino de FP en La Laboral, y que llega a levantar 95 kilos en dos tiempos, Ariadna, campeona de Asturias sub 17, Mati, de 10 años, que levanta 33 kilos en dos tiempos, o Santiago Ramírez, campeón de Asturias sub 17, pero que al estar pendiente de obtener la nacionalidad no puede optar a medallas en campeonatos nacionales o europeos. Blanca lamenta la situación de Santi, un chico de algo más de 1,80 de altura y cuerpo atlético, “podría ser un deportista de alto rendimiento, pero la nacionalidad no acaba de llegar y eso le perjudica”.
Se respira un ambiente de cordialidad entre todos los que están en la sala de entrenamiento, casi familiar, mientras cada poco resuena el estruendo de las pesas al golpear el suelo. Blanca está muy satisfecha con el trato que el club recibe por parte del Ayuntamiento: “Tenemos todo lo que necesitamos y además somos unos privilegiados porque las salas son gratuitas; en otras ciudades de Asturias hay que pagarlas”. Y con este buen rollo la entrenadora de alto rendimiento explica que la halterofilia es un deporte donde fuerza y técnica van de la mano. “la fuerza es la fuente de la juventud –comenta-. La gente que levanta pesas tiene más masa muscular y la mantiene más tiempo, Esa masa se va perdiendo con la edad, sobre todo en las mujeres, así que es un deporte excelente para la salud”.
Entre los miembros del club, cuyas edades oscilan entre los 7 años y los más de 50 de la más veterana, hay médicos, arquitectos, enfermeras, profesores, bomberos…y también personas que practican otros deportes, como hockey sobre patines, y que recurren a la halterofilia para ganar fuerza lo que les beneficia en esas otras disciplinas. Para el profano, llama la atención que no se ven en esta sala esos cuerpos enormes a los que suele asociarse equivocadamente el levantamiento de pesos. Aquí, por lo que se ve, la gente tiene fuerza pero mantiene el tipo fino.
Entre levantada y levantada, Inés Conde sonríe con su cara de niña cuando se le anima a ir a por la medalla de oro en el Europeo. Está entrenando el segundo movimiento del levantamiento en dos tiempos y deja caer las pesas sobre unas cajas de madera. Llega a levantar 70 kilos en arrancada, 85 en dos tiempos y 118 en sentadilla. Ya cuenta con 12 medallas y una Copa de España, pero ahora quiere ir un paso más allá. El próximo día 23 se concentrará junto a Blanca y el resto del equipo nacional en la residencia Joaquín Blume, de Madrid, para el 26 tratar de hacerse con el oro europeo en el Cerro Almodóvar. Para conseguirlo hay que sacrificarse y echarle horas, tantas como para hacer aproximadamente 1.500 levantadas cada semana. Ella y sus compañeros y compañeras del club saben que es un deporte que requiere mucha práctica para ir progresando y evitar lesiones. El objetivo de Blanca es que Inés pueda ir el año que viene al campeonato del mundo sub 17 porque las marcas las tiene al alcance de la mano.






