Albéniz, Sendera y el grupo de investigación de la pediatra Rosaura Leis reciben los XVI Premios Luis Noé Fernández, dotados con 20.000 euros

La Fundación Alimerka celebró este miércoles en la Sala de Cámara del Auditorio Príncipe Felipe la entrega de los XVI Premios Luis Noé Fernández, que reconocen anualmente iniciativas relevantes en nutrición, asistencia alimentaria y lucha contra el hambre. El acto reunió a representantes del ámbito social y científico, miembros del Patronato y del jurado, así como directivos de Alimerka. En esta edición, los galardones recayeron en la Asociación Albéniz, la ONG Sendera y el Grupo de Investigación de Nutrición Pediátrica C-022, liderado por la pediatra María Rosaura Leis. Cada premiado recibió 20.000 euros para impulsar su proyecto, además de una obra gráfica creada para la ocasión por la artista asturiana Helena Toraño.
Durante su intervención, el director de la Fundación Alimerka, Antonio Blanco, destacó “dieciséis años de trabajo ininterrumpido” en los que los premios han permitido visibilizar “a grandes referentes en nutrición, asistencia alimentaria y lucha contra la malnutrición”. En la categoría de Nutrición, el premio fue para el Grupo de Investigación de Nutrición Pediátrica C-022 del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela, por su trayectoria en prevención de la obesidad infantil. Rosaura Leis subrayó que el reconocimiento supone “un honor para todo el equipo multidisciplinar” dedicado a mejorar la salud infantil.
En la categoría de Asistencia Alimentaria, la Asociación Albéniz fue distinguida por su trabajo con personas en situación de alta vulnerabilidad y sinhogarismo juvenil. Su presidente, Javier Vicente Canela, señaló que el galardón “visibiliza una realidad ignorada” y respalda una labor que la entidad desarrolla desde hace 35 años. Por su parte, la categoría de Lucha contra el Hambre reconoció a la ONG Sendera por sus más de cuatro décadas de trabajo en comunidades de países como Bolivia, República Dominicana o Etiopía. Su presidenta, Mónica Redolad, afirmó que el premio “anima a seguir adelante” y lo hizo extensivo a las pequeñas organizaciones que trabajan con las poblaciones más vulnerables.