La asociación vecinal denuncia que el Plan Estratégico de Participación es “papel mojado” y acusa al Ayuntamiento de Oviedo de decidir sin informar ni contar con los vecinos

La Asociación de Vecinos de La Florida ha decidido dar un paso más en su malestar con el Ayuntamiento de Oviedo. A través de una carta abierta dirigida al equipo de gobierno y a los grupos municipales, el colectivo vecinal cuestiona abiertamente la aplicación real del Plan Estratégico de Participación 2025-2028 y denuncia que, más allá de los títulos y los anuncios, “la participación en la toma de decisiones no se está produciendo”. La misiva, firmada por su presidente, Jesús Ángel Alonso, coincide en el tiempo con la reciente reunión del Distrito II y con la recepción del propio Plan municipal. Una coincidencia que, lejos de despejar dudas, ha servido, según los vecinos, para constatar la distancia entre el discurso institucional y la práctica real. “Una cosa son los títulos y los titulares y otra las realidades”, señalan, subrayando que “no es lo mismo que se diga que se va a promover la participación para que luego no se promueva”.
Para el colectivo, el problema es de base. “Para que la participación ciudadana se dé hay un requisito previo fundamental que es definirla”, explican, recordando que todas las definiciones incluyen un elemento común: la participación en la toma de decisiones. Algo que, a su juicio, no se está produciendo. Y añaden un segundo requisito imprescindible: la información previa, que tampoco llega. “Para poder formar parte en la toma de decisiones, obviamente, es imprescindible la información previa, cuestión que tampoco se produce”. La asociación baja el debate a casos concretos planteados en la reunión del Distrito II. El primero, la saturación del transporte urbano. Desde 2024, denuncian, las líneas de autobús que dan servicio al barrio están desbordadas. El problema ha sido trasladado al alcalde, a concejales y denunciado públicamente, sin respuesta efectiva. En la reunión, el concejal Nacho Cuesta les comunicó que la modificación del contrato con la empresa adjudicataria se negociará durante el primer semestre de 2026. “Más allá de lo que nos parezca al vecindario que se tarden dos años en reaccionar ante este problema, ¿dónde está la participación?”, se preguntan.
Del Centro Social Integrado al recinto ferial en desuso: las reclamaciones de los vecinos
Otra de las reclamaciones recurrentes es el Centro Social Integrado. Existe un proyecto en marcha, pero los vecinos aseguran llevar tiempo pidiendo información, “ya no participación, aunque la quisiéramos”. Según se les ha trasladado, la licitación del proyecto y la obra se producirá en 2026. De nuevo, la misma pregunta: “¿Dónde está la participación?”. El colectivo denuncia también la falta de un local de uso para la propia asociación vecinal, una reivindicación que arrastran desde hace dos décadas. “No estamos pidiendo ni más ni menos que lo que disponen otras asociaciones”, recuerdan. Sin embargo, aseguran que solo han obtenido derivaciones entre concejalías y ninguna solución concreta.
Especial malestar genera la situación de una finca de unos 10.000 metros cuadrados, cedida a la Iglesia junto a la iglesia de San Antonio de Padua. Se trata de un espacio “cedido y en desuso”, fruto de una negociación en tiempos del alcalde Gabino de Lorenzo, cuyo acuerdo aseguran desconocer. La asociación reclama su recuperación para ampliar la zona infantil-juvenil colindante. “Según los concejales están de acuerdo en la recuperación de la finca, pero no se propone ninguna acción para ello. ¿La participación, dónde está?”, insisten.
El recinto ferial, clausurado y sin uso tras el fracaso del proyecto inicial, completa la lista de agravios. Desde la asociación proponen darle un uso social, deportivo o de ocio, pero alertan de que “parece que hay un proyecto que ocuparía la finca y que es secreto”. Una circunstancia que consideran especialmente grave: “¿Secreto? ¿De verdad? Hace falta decir ¿dónde está la participación?”. La conclusión del colectivo es contundente. “Hasta la fecha, la participación la verdad es que no existe, y no da la impresión de que vaya a existir”, afirman, pese a que el Plan ya está en vigor. A su juicio, conceptos como participación, transparencia o sostenibilidad se quedan en el papel. “Tal parece de esas cosas que con que pongas el nombre o el adjetivo ya existen”, lamentan.