Un homenaje a más de cuatro décadas de cultura electrónica en Asturias, con pioneros y nuevos talentos compartiendo cabina

Oviedo se convertirá el próximo domingo 7 de septiembre en la capital de la música electrónica regional con la celebración de MECA –Encuentro de DJs Asturianos–, una cita que reunirá a 21 artistas de distintas generaciones en los Almacenes Kuivi. El evento se desarrollará en horario de 13.00 a 23.00 horas, coincidiendo con la víspera del Día de Asturias, lo que augura una jornada festiva con la música como protagonista.
La organización destaca que MECA nace con la vocación de rendir homenaje a más de cuatro décadas de cultura electrónica en la comunidad, un movimiento que, desde los años 90, ha situado a Asturias como un referente dentro del panorama nacional. El encuentro pretende ser, además, un escaparate para las nuevas promesas y un reconocimiento a los nombres más veteranos que han marcado el camino.
“MECA será un encuentro único que fusiona pasado, presente y futuro”, subrayan los promotores, que describen la cita como un “viaje sonoro” por distintas etapas de esta escena musical. De este modo, el público podrá disfrutar tanto de la experiencia de los pioneros como de la visión renovada de las nuevas generaciones, en una propuesta que reivindica la continuidad, la innovación y la vitalidad de la música electrónica hecha en Asturias.
El cartel del evento refleja esa diversidad y está compuesto por una veintena de nombres que, en conjunto, dan buena muestra del talento existente en la región: Aida Blanco, Alberto Palacios, Altrkaos, Antón Arrieta, Chusso, David Mallada, David Moreira, Delgado, DJ Enrique, Héctor Sandoval, Hermética, Jorge Blanco, Kessell, Kresy, Men, On*pko, Smug, Sponge, Xtfunk, Yayo y Zaid.
Los organizadores resaltan que el festival no solo es un espacio de celebración musical, sino también un reconocimiento al legado creativo de los DJs asturianos, cuya aportación ha contribuido a llevar el sonido de la región “a nuevos horizontes”. La programación, además, busca que el público viva una experiencia inmersiva en la que cada sesión se convierta en un puente entre la memoria colectiva de las pistas de baile y la energía innovadora que caracteriza a los nuevos artistas.