El nombramiento de Santi Cazorla como Hijo Adoptivo, la presentación de las cuentas municipales de 2024 y la demolición del antiguo HUCA protagonizan el Pleno

Tensión esta mañana en el pleno del Ayuntamiento de Oviedo, donde, entre otros asuntos, se aprobó el nombramiento de Santi Cazorla como Hijo Adoptivo de la ciudad, se presentaron las cuentas correspondientes al ejercicio 2024 y se volvió a poner sobre la mesa la problemática y urgencia de la demolición del antiguo HUCA. Al margen de los temas del día, también hubo espacio para ciertos momentos de fricción, como el protagonizado por dos excompañeras de grupo: Sonsoles Peralta (Vox) y Elena Figaredo (concejal no adscrita).
La falta de sintonía cuenta con antecedentes. Figaredo, prima del diputado de Vox por Asturias, José María Figaredo, abandonaba el grupo municipal el pasado año tras un sonado desencuentro con las otras dos concejalas de la formación: Sonsoles Peralta y Alejandra González-Roque. Pasó entonces, a raíz de dichos enfrentamientos, a formar parte del grupo mixto como edil no adscrita.
En aquel momento, la portavoz municipal de Vox, Sonsoles Peralta, le dedicaba duras palabras, al esperar que «disfrute de ese camino en solitario. A pesar de todo el daño que ha hecho, le deseo lo mejor y espero que le merezca la pena”, añadiendo que Figaredo había “traicionado por dinero y por calmar su ego”. Un malestar que se ha prolongado en el tiempo, como demuestra el comentario que Peralta dirigía a Figaredo durante el pleno de esta mañana. Tras ser interrumpida dos veces durante su turno de palabra, Peralta pidió a su excompañera que la dejara intervenir y le espetó que “la educación no va con el apellido, está claro”.