Asturias inaugura su primera Aula del Futuro para la formación del profesorado

La Consejera de Educación del Principado de Asturias, Lydia Espina, y el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, han inaugurado este miércoles la primera Aula del Futuro en la comunidad. Este nuevo equipamiento, ubicado en el Centro del Profesorado y Recursos (CPR) de Oviedo, está diseñado para la formación en competencias del profesorado y forma parte de la red nacional impulsada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes a través del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (INTEF), en colaboración con las comunidades autónomas.
El aula asturiana es la decimotercera de esta red nacional y la primera en estrenarse en 2025. Su objetivo es potenciar las metodologías activas de enseñanza y aprendizaje mediante la flexibilidad de los espacios educativos y el uso de tecnologías avanzadas. Para ello, el aula se estructura en seis zonas de aprendizaje: Investiga, Explora, Interactúa, Desarrolla, Crea y Presenta. Cada una de ellas cuenta con equipamiento específico como pizarras digitales interactivas, pantallas táctiles, dispositivos móviles, cámaras de grabación en 360º, un estudio de grabación y materiales para el desarrollo del pensamiento computacional.
Durante la inauguración, la consejera Lydia Espina destacó que este espacio no solo introduce nuevas tecnologías en el ámbito educativo, sino que también permite reflexionar sobre el equilibrio entre los distintos métodos de enseñanza. «Utilizar estos recursos no tiene que implicar arrinconar otros métodos tradicionales que siguen siendo necesarios. Lo inteligente es sacar el mejor partido de todos los medios a nuestro alcance».
Un modelo para la innovación docente
El enfoque de las Aulas del Futuro busca transformar el rol del profesorado, que además de transmitir conocimientos, actúa como orientador y facilitador del aprendizaje. Este modelo permite que el alumnado adopte un papel más activo en el proceso educativo, dejando de ser un receptor pasivo de información. La iniciativa pretende que los docentes utilicen este espacio como referencia para trasladar las nuevas metodologías a su práctica diaria. «Debemos aprender cómo estimular al alumnado, convirtiéndolo en protagonista de su propio aprendizaje», concluyó Espina.