El intérprete, nacido en Soto del Rey, desarrolló una prolífica carrera cinematográfica, televisiva y, sobre todo, teatral, llegando a dar nombre al teatro que hoy presta servicio en el barrio ovetense de Pumarín; falleció en 2020, con sólo 64 años

Toda persona ‘grande’ merece ser recordada… Y, dentro del terreno de la interpretación, al que consagró su vida, José Antonio Lobato (1956-2020) fue todo un ‘grande’. Por eso el mundo de la cultura asturiana, junto con la Federación de Asociaciones de Vecinos de Oviedo (FAVO), rendirá homenaje esta tarde, a partir de las 20 horas, al difunto actor ovetense, que falleció a los 64 años hará mañana cinco. Será por medio de una gala bautizada ‘Voz, actor’, que se desarrollará en el Teatro Filarmónica, y en cuya organización ha colaborado activamente la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo. El evento, de entrada libre hasta completar aforo, mostrará artes escénicas, música… Y alguna que otra sorpresa, por supuesto. En el participarán figuras de la talla de Xuacu Amieva, Héctor Braga, Fran Delgado con Álvaro Bárcena, Toli Morilla o David Varela, bajo la batuta de Sonia Avellaneda.
Efectivamente, esta ovación colectiva se celebrará a pocas horas de que se cumpla media década de la muerte de Lobato, quien en vida llegó a ser uno de los mayores exponentes asturianos de la interpretación. No en vano, a lo largo de su dilatada y ecléctica trayectoria destacó no sólo por su hacer en las tablas, sino también por su recurrente presencia en producciones cinematográficas y televisivas nacionales, y por su potentísima voz, difícil de ignorar cada vez que se hacía oír en la radio y en los doblaje. Todo ello, sin contar con su firme compromiso social, que le llevó a luchar contra múltiples muestras de injusticias, prestándose a trabajar codo a codo con aquellos que defendían una causa justa. Sin ir más lejos, una de ellas fue la difusión del acceso a la cultura hasta alcanzar aquellas zonas habitualmente menos ligadas a la misma, una cruzada reconocida con la elección de su propio nombre para designar el teatro que, todavía hoy, presta servicio en el barrio de Pumarín.