El Ayuntamiento activa esta iniciativa en «el barrio más poblado» de la capital asturiana, especialmente para controlar las entradas y salidas de centros educativos; el Gobierno local niega que sea una respuesta a la reciente quema de coches

No suele ser nada sorprendente, incluso entra dentro de lo cotidiano, cruzarse, al cabo de un día cualquiera, con varios vehículo de la Policía Local en Oviedo. Sin embargo, en el caso concreto de La Corredoria, esa presencia pasará a ser de inmediato mucho más acusada. El Ayuntamiento de la capital asturiana ha decidido activar en el que es el barrio más poblado de su término municipal la denominada ‘policía de barrio’, una estrategia que se traducirá en una presencia permanente de agentes y vehículos patrulla, especialmente a horas clave como las de inicio y fin de las jornadas lectivas. No obstante, el Ejecutivo ovetense niega que este aumento guarde relación con la quema de seis vehículos ocurrida en La Corredoria hace apenas diez días, ni tampoco con las peticiones de mayor presencia policial que, en consecuencia, emitieron los habitantes del lugar.
«Queremos que haya un trato directo con los vecinos; que a las patrullas, cuando las vean por el barrio, les puedan trasladar sus inquietudes, sus preocupaciones y escucharlos», ha reconocido esta mañana el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, en el transcurso de la presentación de la iniciativa. En principio, esa mayor visibilidad de los uniformados se hará patente, especialmente, en las entradas y salidas de los colegios e institutos. Del mismo modo, se pondrá un esfuerzo extra en el cumplimiento de la ordenanza municipal, especialmente en lo relativo a perros sueltos y patinetes. Todo un reto para una plantilla que, hoy por hoy, se limita a 240 agentes para la totalidad del concejo, aunque no tardarán en sumarse a ellos otros 32, una vez finalice el proceso de oposición y el curso de prácticas que los aspirantes deben hacer en La Morgal.