Bomberos y sanitarios no pudieron salvarle la vida

Un amplio dispositivo de emergencia desplegado en el concejo de Morcín ha concluido en la mañana de este lunes con el hallazgo sin vida de un vecino de la localidad de La Foz que permanecía desaparecido desde la tarde del domingo. El varón fue localizado por efectivos de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) tras sufrir una caída por un talud mientras realizaba uno de sus paseos habituales.
Según la información facilitada por el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias, el Centro de Coordinación de Emergencias recibió el aviso a las 21:52 horas del domingo, cuando familiares del afectado alertaron de que no había regresado a su domicilio tras salir a caminar por la senda que une La Foz con Les Maces, un recorrido que solía realizar con frecuencia.
De forma inmediata se activó un operativo de búsqueda en el que participaron el Jefe de Bomberos de la Zona Centro, efectivos de los parques de Mieres, Proaza y La Morgal, además del Grupo de Rescate, la Unidad Canina y la Unidad de Drones, con el objetivo de rastrear la zona durante la noche.
Las labores de localización dieron resultado poco antes de la medianoche. A las 23:56 horas se comunicó que el hombre había sido encontrado tras precipitarse por un talud. En el lugar se iniciaron de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar por parte de los efectivos intervinientes, a la espera de la llegada de los servicios sanitarios.
Hasta la zona se desplazó una UVI móvil procedente de Oviedo, activada por el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU). Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, no fue posible salvar su vida. El fallecido presentaba un traumatismo craneoencefálico de gravedad incompatible con la supervivencia.
La sala del 112 del SEPA informó también de lo ocurrido a la Guardia Civil, que se hizo cargo de las diligencias correspondientes, así como al Servicio de Atención Médica Urgente.
El suceso ha causado una profunda conmoción en la localidad de La Foz y en el concejo de Morcín, donde el vecino era conocido por su afición a caminar por los senderos del entorno.