El alcalde, Enrique Riestra, se ha disculpad públicamente por la «confusión e incomodidad» generadas, un día después de que se registrasen algunos actos vandálicos contra parquímetros; también se han dado cobros indebidos de sanciones

Si retiramos su componente de espectáculo y nos quedamos con la esencia pura de su mensaje, la Semana Santa es una festividad marcada por la paz y la conciliación. Una cita, en fin, concebida para honrar los sacrificios y padecimientos que, según la tradición cristiana, Jesucristo asumió para, acto seguido, con su resurrección, trasladar un mensaje global de fe, esperanza y, sobre todo, amor. El mismo ‘amor’ que, al parecer, este año no se está materializando en el concejo asturiano de Llanes. Allí, vecinos y visitantes llevan días verbalizando su malestar ante la falta de información, por parte del Ayuntamiento, sobre el establecimiento de nuevas ‘zonas azules’, que han complicado el estacionamiento de vehículos. Verbalizando… Y también materializando, pues ya se han registrado varios actos vandálicos contra parquímetros, motivados tanto por esa desinformación, como por el cobro indebido de ciertas sanciones a algunos usuarios -pasando de quince a treinta euros en el caso de las personas con ticket, aunque caducado-. Tal magnitud ha alcanzado el problema que el alcalde, Enrique Riestra, ha salido al paso hoy lunes para pedir disculpas.
«Es evidente que no hemos comunicado con suficiente claridad, ni antelación, los cambios que se iban a aplicar», ha admitido el regidor, adscrito a la formación Vecinos x Llanes, sin negar ni un ápice de esas «falta de información, confusión e incomodidad» que se han generado en el concejo. Valiéndose de sus cuentas en redes sociales, Riestra ha apuntado que la nueva ordenanza, si bien «permitirá contar con 1.350 plazas de ‘zona verde’ gratuitas, y mejorar la regulación del aparcamiento», ha tenido que ser aplicada en plena Semana Senta, «en un momento de transición», ante la necesidad de cumplir con los plazos fijados legalmente. No obstante, el alcalde se ha confesado «sorprendido» tanto por la variación de las sanciones, como por la supresión de la tradicional media hora de cortesía, medidas que » buscaban garantizar la rotación en zonas de mayor afluencia»; en cualquier caso, ha descartado que exista de fondo un «afán recaudatorio», y ha adelantado que las multas polémicas se revisarán y devolverán «sin problema».
El asunto está, pues, en manos del servicio jurídico del Ayuntamiento, desde el que, en el caso concreto de las sanciones, se apunta a un error de gestión por parte de la empresa adjudicataria del servicio de ‘zona azul’. Paralelamente, Riestra ha asegurado esta mañana que desde el Ejecutivo llanisco se trabajará para «explicar mejor estas medidas» a los lugareños y, por extensión, para aplicar «las medidas correctoras necesarias», en aras de mejorar la movilidad. «Sobre todo, de quienes más sufrís las consecuencias de vivir en una tierra tan atractiva para el turismo, que sois vosotros, los vecinos», ha concluido el regidor.