Cristina Pontón asegura que los órganos municipales “generan una frustración compartida” y critica que los alcaldes de barrio se hayan convertido en una figura “recuperada del pasado”

El grupo municipal de Izquierda Unida-Convocatoria por Oviedo hizo este jueves balance del funcionamiento de los mecanismos de participación ciudadana en el Ayuntamiento de Oviedo y concluyó que existe una “parálisis progresiva” que, a su juicio, está vaciando de contenido tanto los consejos de distrito como los sectoriales y otras figuras de interlocución vecinal. La comparecencia llega en una semana marcada por las críticas de la Asociación de Vecinos de La Florida, que denunció haberse enterado por la prensa del proyecto del futuro centro social del barrio y cuestionó la falta de información y participación en distintas actuaciones municipales.
La concejala Cristina Pontón sostuvo que, a falta de un año para finalizar el mandato, el balance de la participación ciudadana en el municipio es negativo pese a la existencia de distintos órganos creados tanto por obligación legal como por demanda vecinal. Entre ellos citó las comisiones de sugerencias y reclamaciones, los consejos de distrito, los consejos sectoriales, las asociaciones de vecinos y los alcaldes de barrio, una figura que, afirmó, el actual equipo de gobierno “decidió recuperar del pasado”. “Todo el mundo está frustrado”, resumió Pontón, quien aseguró que los vecinos sí responden cuando son convocados, pero que sus propuestas “no se desarrollan ni se materializan”. Según explicó, esa situación está generando “una frustración compartida” entre quienes participan en los distintos órganos municipales.
La edil señaló que en 2024 su grupo impulsó una proposición para mejorar la participación ciudadana que terminó derivando en un plan estratégico para el periodo 2025-2028. Sin embargo, aseguró que “a día de hoy” no se ha cumplido ninguno de los objetivos previstos. Pontón criticó especialmente el funcionamiento de los consejos de distrito, donde, dijo, “hay escucha pero no hay decisión”. También cuestionó la reducción de propuestas que pueden presentar las asociaciones vecinales y la falta de presupuestos asignados por distrito, lo que, según indicó, impide que los vecinos conozcan los límites reales de las actuaciones que solicitan.
“El distrito se está convirtiendo en una oficina de incidencias”
A su juicio, muchos de los planteamientos vecinales, especialmente en las zonas rurales, se limitan a necesidades básicas como el asfaltado de caminos o mejoras de accesibilidad: “El distrito se está convirtiendo en una oficina de incidencias”. En relación con los consejos sectoriales, Pontón denunció una baja actividad y puso como ejemplo el Consejo de Accesibilidad, que, según recordó, no fue convocado para abordar cuestiones relacionadas con el Palacio de los Deportes, obligando a trasladar informes por otras vías.
Por su parte, el portavoz municipal Gaspar Llamazares advirtió de que la participación ciudadana atraviesa un proceso de “parálisis progresiva” que podría llegar a una situación de “coma vegetativo” antes de las próximas elecciones si no se toman medidas. Llamazares aseguró que existe “desinterés” y “desconfianza” hacia las asociaciones vecinales por parte del equipo de gobierno y criticó el aumento de la burocracia administrativa, que, según dijo, dificulta que las propuestas vecinales prosperen. “Cuando no hay capacidad de absorción de las propuestas, solo queda la protesta”, señaló.
IU anunció que remitirá un documento de balance al servicio municipal de participación, a la comisión correspondiente y a los distritos con el objetivo de abrir un proceso de reflexión sobre el modelo actual. El grupo considera que la situación de la participación ciudadana debe abordarse de forma monográfica en el Ayuntamiento por tratarse de “una asignatura pendiente” de la corporación municipal.