La joven deportista asturiana, de solo 14 años, firma una jornada histórica con 12 récords de Asturias y logra marcas mínimas para competiciones europeas y mundiales

Inés Conde volvió a dejar huella este fin de semana. Y es que la joven deportista volvió a confirmar este sábado que lo suyo no responde a una buena racha ni a una sorpresa pasajera. A sus 14 años, firmó una de las actuaciones más llamativas que se recuerdan en la halterofilia asturiana reciente: doce récords de Asturias en una sola jornada. Doce. En arrancada, en dos tiempos y en total olímpico. Y en todas las categorías posibles: sub-15, sub-17, júnior y absoluta. Una secuencia poco frecuente incluso para deportistas con años de trayectoria a la espalda.
La marca final dejó números que explican por sí solos la dimensión de lo conseguido: 78 kilos en arrancada, 95 en dos tiempos y un total olímpico de 173 kilos. Registros que no solo mejoran referencias autonómicas, sino que colocan a la ovetense en una posición muy destacada dentro del panorama nacional de base. Pero la jornada no terminó en los récords. Inés logró además mínimas no oficiales para varias competiciones internacionales. Entre ellas, el Campeonato de Europa sub-15 en todas las categorías de peso, el Europeo sub-17 en casi todas, el Mundial sub-17 en 58 y 63 kilos y el Europeo júnior en la categoría de 58.
Detrás de esa progresión está el trabajo diario en el Club Halterofilia La Corredoria, donde entrena a las órdenes de Blanca Fernández García. Su entrenadora conoce bien el margen de mejora de la deportista, pero incluso así no escondía la sorpresa por lo visto este fin de semana: “Está muy fuerte. Lo que hizo este sábado Inés con 78 en arrancada y 95 en dos tiempos, con 14 años, es una barbaridad”. Fernández va un paso más allá cuando habla del futuro: “Creo que se consolida como una deportista que probablemente en seis años estemos viendo en unas Olimpiadas”.
En un deporte donde la madurez competitiva exige tiempo, técnica y constancia, hablar de Juegos Olímpicos con una adolescente no es habitual. Pero en el entorno de Conde hace tiempo que se percibe algo distinto. Su capacidad para competir con rivales mayores, asumir cargas impropias de su edad y mantener una evolución sostenida la han colocado en el radar de técnicos y federativos. El siguiente gran examen llegará pronto. El 6 de julio competirá en Bogotá, Colombia, en el Campeonato del Mundo, una cita que servirá para medir su nivel frente a algunas de las mejores jóvenes levantadoras del planeta.