POR BORJA PINO Y FEDERICO DE LA BALLINA
Los vecinos cifran en dieciséis los coches estacionados en Río Dobra llevados por la Policía Local, que alega el incumplimiento de la prohibición de aparcar para dejar hueco a los deportistas; «estos privilegios, en un barrio obrero, no se pueden tolerar», denuncia la alcaldesa de barrio, Blanca Fernández
Cuatro puntos. Sólo cuatro puntos. Por ese estrechísimo margen, la diferencia de restar 75 de 79, el Alimerka Oviedo Club Baloncesto (OCB) no logró imponerse al Obradoiro Club de Amigos del Baloncesto en el partido disputado ayer sábado en el Palacio de los Deportes de la capital asturiana. Si embargo, mientras de puertas para dentro el equipo local caída derrotado ante el visitante gallego, en el exterior se vivía otro foco de malestar… De un cariz muy diferente, todo sea dicho. Y es que, aún hoy, los vecinos de Ventanielles no salen de su sorpresa e indignación por la retirada masiva de vehículos estacionados en la cercana calle Río Dobra -hasta dieciséis, según las fuentes ciudadanas consultadas- que, horas antes del inicio del encuentro, llevó a cabo la Policía Local. ¿El motivo? El supuesto incumplimiento de la prohibición de aparcar impuesta por el Ayuntamiento, con el presunto fin de reservar las plazas en cuestión para algunos de los protagonistas del partido. Y, si bien desde el Ejecutivo ovetense aún no han respondido a las preguntas al respecto formuladas por este diario, los lugareños insisten en que lo ocurrido, calificado como «favoritismo», es inadmisible.

«Estos privilegios, en un barrio obrero, no se pueden tolerar«, estallaba la alcaldesa de barrio, Blanca Fernández, tras saber de lo acontecido. Según su testimonio, con la llegada de la grúa municipal y las primeras retiradas de vehículos varios vecinos, estupefactos, se lanzaron a las calles para averiguar qué estaba pasando, y para tratar de frenar el destino de sus coches. No obstante, de poco sirvió, y el caso ha escalado hasta ser puesto en conocimiento del concejal de Servicios Básicos, Daniel Tarrio. Por su parte, asegura Fernández, la Policía Local respondió a las quejas de los vecinos insistiendo en que la limitación de estacionamiento estaba debidamente señalizada, una afirmación que la aludida rebate. «Las señales estaban puestas hacia atrás, encima de la acera, y no eran fáciles de ver«, asegura, indignada; de hecho, no fue «hasta que se llevaron el segundo coche» cuando los agentes, entonces sí, tendieron «una cinta para delimitar las plazas en las que no se podía aparcar». Así las cosas, y a la espera de conocer de qué modo reaccionará el Consistorio, en Ventanielles lamentan que «la gente está muy quemada; además, algo así mancha también la imagen del Alimerka OCB, porque los privilegios de unos nos perjudican a otros«.