Emite un comunicado en el que recriminan al concejal de Infraestructuras tacharles de «infractores en potencia» y exigen una rectificación pública

Monumental cabreo del Comité de Empresa de TUA, la compañía que gestiona los autobuses urbanos de Oviedo, con el segundo teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento. Ignacio Cuesta, a quien recriminan referirse «a los conductores como “infractores en potencia” a los que hay que intimidar para que no incurran en conductas ilícitas, como si esa fuera nuestra práctica habitual».
La polémica se suscita a raíz de la intención del Ayuntamiento de instalar unas nuevas cámaras que vigilarán directamente a los conductores y que estos rechazan por entender que es un «control empresarial» innecesario ya que los autobuses ya cuentan con cámaras para la vigilancia de los propios vehículos y la seguridad de los pasajeros.
En un comunicado difundido este jueves, el Comité expresa su «más profunda indignación ante las recientes declaraciones del concejal» y destacan «la gran profesionalidad de nuestros compañeros, que en muchas ocasiones van más allá de sus funciones para ayudar a la ciudadanía. Ya sea colaborando en la localización de personas desaparecidas, asistiendo a personas mayores desorientadas o actuando con rapidez ante emergencias médicas como infartos —llegando incluso a salvar vidas—». En la nota se añade que «los conductores de TUA desempeñan una labor social que merece reconocimiento, no desprecio».
Además de conocer a la mayoría de usuarios habituales y atenderles «con respeto y cercanía», el comunicado afirma que «elaboramos informes constantes para la mejora del servicio y de las paradas, propuestas que el señor Cuesta ignora sistemáticamente, así como las múltiples negativas a las reuniones solicitadas por este comité, a pesar de que van orientadas a mejorar las condiciones del transporte urbano para los ovetenses».
El Comité señala que «resulta vergonzoso leer afirmaciones tan temerarias por parte de alguien que claramente desconoce el funcionamiento del servicio. Decir que los viajeros no están “observados” cuando hace casi un año ya se instalaron cámaras en el interior de los autobuses, muestra una preocupante falta de información. Las nuevas cámaras, además, grabarán también el exterior, registrando todo lo que suceda delante del vehículo».
La nota concluye así: «Cconsideramos intolerable la actitud del señor Nacho Cuesta y pedimos una rectificación pública acorde con la responsabilidad del cargo que ostenta».