El incidente se produjo esta mañana en uno de los autobuses que prestan el servicio mínimo, sin que se registraran heridos entre los pasajeros ni el conductor. Desde el Comité de Huelga se desvinculan de los hechos

La segunda jornada de huelga de TUA ha quedado empañada este viernes con un suceso ocurrido en el barrio del Cristo, en Oviedo, en la calle Álvarez Flórez Estrada, donde un autobús de la línea F, identificado como servicio mínimo, fue atacado desde el exterior con objetos que rompieron completamente una de sus lunas laterales. Según ha informado la empresa en un comunicado, y recoge Europa Press, el conductor y los pasajeros escucharon primero dos impactos y posteriormente la rotura total del cristal. Tras el incidente, el conductor orilló el vehículo y, al comprobar que no había heridos, aunque sí personas nerviosas por lo sucedido, avisó a la compañía para que se procediera a su sustitución. TUA ha presentado la correspondiente denuncia ante las autoridades y ha solicitado a las fuerzas de seguridad que faciliten el normal cumplimiento de los servicios mínimos durante la huelga.
Por su parte, en boca de su representante Patricia Prieto, el comité de huelga se ha desvinculado de los hechos, señalando que «nos desvinculamos totalmente de este o cualquier otro acto vandálico que se produzca. Fueron dos jornadas pacíficas y queremos seguir en esa línea».
Contexto de la huelga
La huelga, convocada por el Comité de Empresa de TUA, concesionaria del transporte urbano y propiedad de ALSA, se desarrolla con servicios mínimos fijados en el 42%. Hasta el momento, estas jornadas se han cumplido sin incidencias significativas, aunque algunos viajeros habían expresado su malestar por la reducción de vehículos en circulación. La protesta continuará este sábado, y si no se alcanza un acuerdo, se retomará los días 8, 9 y 10 de octubre.
Entre las principales demandas de los trabajadores se encuentran la retirada de las cámaras DriveCam instaladas en los autobuses, que consideran un riesgo para conductores y usuarios, y la instalación de aseos en las cabeceras de línea, algo que califican como básico para el desempeño de su trabajo. Los conductores denuncian que la empresa ha incumplido compromisos previos y que se les ha negado el plus de conducción cuando se les obliga a ponerse al volante en tareas de taller.