El Consejero de Hacienda del Principado intervendrá en una comisión parlamentaria extraordinaria el 18 de julio a petición del Grupo Popular

Apenas transcurridos tres meses desde que comenzaran los trabajos de derribo de los edificios del complejo del antiguo Hospital Central, en Oviedo, la semana pasada el consejero de Hacienda del Principado de Asturias, Guillermo Peláez, anunciaba sorpresivamente la suspensión temporal de los mismos. Según el también portavoz del ejecutivo regional, la decisión se adoptó debido a razones técnicas vinculadas al estado de deterioro del edificio conocido como «los hongos» y a la actividad actual del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos.
La noticia levantó las quejas de vecinos, asociaciones vecinales y partidos de la oposición, tanto en la Junta General del Principado como en el Ayuntamiento de Oviedo, ante una decisión que no acaba de entenderse muy bien, al menos a tenor de las explicaciones ofrecidas por Peláez en la rueda de prensa en la que anunció la paralización de los trabajos.
Ante esta situación, el consejero deberá comparecer el próximo viernes, 18 de julio, en una comisión parlamentaria extraordinaria que ha sido solicitada por el Grupo Parlamentario Popular.
Peláez había explicado que la empresa adjudicataria detectó daños en el edificio de «los hongos» que podrían comprometer su conservación y no ser compatibles con su uso previsto inicialmente. Añadió que la paralización permitirá evaluar dichos daños ya que éstos podrían obligar a replantear parte del contrato en caso de que no pudiera mantenerse en pie la actual estructura del inmueble.
Otra de las razones aducidas por el consejero para la suspensión de los derribos fue la permanencia del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de la Cruz Roja en la parcela, cuya sede también está incluida en el plan de demolición. Aunque Cruz Roja ya adquirió una nave en el Parque Tecnológico de Llanera para su traslado, este aún no se ha producido. Peláez sostuvo que «es necesario replantear los trabajos para hacerlos compatibles con la actividad del centro» y aseguró que el traslado podría producirse a comienzos de 2026.
Desde algunas asociaciones vecinales de Buenavista y El Cristo se sospecha que esta situación esconde el interés de la empresa contratista por mejorar las condiciones económicas pactadas inicialmente para estos trabajos. Por su parte, el consejero aseguró que el contrato firmado con la empresa adjudicataria sigue vigente y no ha sido rescindido.