iapri iapri iapri
  • Fitur 2026
  • Actualidad
  • Deportes
  • miAsturias
  • Opinión
  • Planes
MiOviedo
No Result
View All Result
domingo, 15 febrero, 2026
  • Fitur 2026
  • Actualidad
  • Deportes
  • miAsturias
  • Opinión
  • Planes
No Result
View All Result
MiOviedo
No Result
View All Result

Guerra Trump-Musk-China-Europa

Firma invitada por Firma invitada
21/06/25
Share on FacebookShare on Twitter

El fondo es el desacuerdo para afrontar una posible desactivación de la bomba atómica de “deuda” que puede explotar en cualquier momento

Por Urbano Rubio Arconada


La disputa recriminatoria entre el hombre más rico del mundo (Elon Musk, liberal tecnocrático del sector privado que aboga por la austeridad fiscal y la eficiencia) y el hombre más poderoso del mundo (Donal Trump, liberal pragmático, político que aboga por satisfacer a las bases electorales) quedará en nada por los grandes intereses interrelacionados de gran trascendencia para los americanos y el resto del mundo. A mi modesto entender, más allá de las formas, que es pura teatralidad, el fondo es el desacuerdo para afrontar una posible desactivación de la bomba atómica de “deuda” que puede explotar en cualquier momento.

El Estado ha sido la gran ficción (gasto desaforado pagado con deuda) de la que todos quieren vivir, y ahora esa ficción ya no se sostiene porque los números no cuadran. La clave del conflicto geopolítico y geoeconómico entre Estados Unidos y China es una disputa de orden cognitivo por el liderazgo global de la competitividad que deriva de la eficiencia, porque quién controle la Inteligencia Artificial controlará el mundo. Una guerra por el control de las materias primas y de la tecnología punta, que es lo mismo que decir, por alcanzar la preponderancia industrial, la “fuerza” militar y la hegemonía económica del planeta.

La tecnología espacial cósmica, los aviones hipersónicos o los submarinos nucleares, entre otros artefactos armamentísticos de última generación de ejército americano, se fabrican con imanes a partir de las tierras raras. El proveedor principal de este material es China con un peso mundial del 61% (15% EEUU y en la UE sin producción interna). Pero, además, las tierras raras (con propiedades magnéticas, lumínicas y conductoras sin parangón) tienen que “refinarse”, un procesado con desafíos técnicos y ambientales complejos, que fundamentalmente lo controla China con el 92% de la producción mundial. Lo que significa que China tiene la primacía del material base, la sangre de la tecnología del globo. De ahí la preocupación de Trump por las tierras raras de Groenlandia y Ucrania, por citar algunos ejemplos. Es claro que, en esta faceta comercial, China dispone de las mejores armas y Trump tiene poco margen para batallar. La principal baza de China es su alta competitividad trabajando con innovación progresiva y producción 9-6, es decir, jornada de nueve horas, durante seis días a la semana. Los avances tecnológicos son para asustar: China presenta hoy más patentes industriales que todo el resto de países juntos.

El 75% del trazado de alta velocidad en el mundo es chino con trenes que alcanzan los cuatrocientos cincuenta kilómetros por hora. La alta competitividad China basada en sus flujos productivos especializados promueve un Himalaya de insumos, de los que los americanos son grandes consumidores, generando un déficit comercial de trescientos mil millones de dólares a favor de los orientales. Paralizar la super producción significa un tremendo daño a la economía de los asiáticos que viven de vender barato por fabricar a gran volumen. De hecho, la falta de pedidos en muchas fábricas chinas está causando un gran colapso de pérdidas y paro. Mientras, Estados Unidos domina los sistemas operativos de los ordenadores a nivel global (71% de cuota mundial) y pretende replicar el dominio de las herramientas de IA a nivel global, en clara competencia con China. Otra ventaja esencial de EEUU está en la fabricación de chips de última generación cuya tecnología es americana. Además, la preponderancia económica y financiera de USA es incuestionable. La bolsa americana representa el 65% del dinero que se mueve en todos los mercados internacionales.

El 85% de las transacciones en el mundo se hacen en dólares y sólo el 7% en yuanes chinos que no pueden devaluarse para evitar una inflación descontrolada. El país oriental tiene un verdadero problema de implosión demográfica por su población envejecida, pues, China se ha hecho vieja antes de hacerse rica. Y, aunque tienen la clase media más grande del mundo, tiene un consumo pequeño debido a que dispone de una renta per cápita relativamente débil (China de 12.500 dólares frente a los 80.450 dólares de EEUU). China, que, a pesar, de que ha pasado de la baratija a la tecnología, está quedando sin tiempo: o expandir sus mercados y dominar las rutas navales del mundo o entran en una crisis de exportación bestial. Entiendo que la estrategia de EEUU es usar su “peso” utilizando los aranceles como arma de negociación al considerar a China como una verdadera potencia que, en vez de privilegios, debe tener un tratamiento comercial recíproco. ¿Cómo encaja Europa los acuerdos arancelarios? Trump con su estrategia de “so fa so good” no encaja una negociación con una Europa burocrática de “le falta una póliza”. Trump aplica la vieja táctica de que te pido 50, y te marchas con 25 que es la mitad y el vendedor ya gana dinero a partir de 10. Una mala estrategia para una Europa que tendría que preocuparse en no quedarse atrás en lo más importante que es la “revolución tecnología”.

EEUU y China, siguen avanzando por el liderazgo en la innovación, mientras Europa está en el combate ideológico del wokismo, en reducir la jornada a 7-5 (siete horas por cinco días) y aplicando eco normativas estúpidas que arruinan los sectores primario y secundario. Este es el balance general que va llevar, más pronto que tarde, a un “acuerdo de desarme arancelario”, porque esta situación angustiosa no les conviene a ninguna de las partes, porque los aranceles son la excusa, no el fondo de las negociaciones. Un acuerdo pactista que la Casa Blanca persigue premeditadamente para disminuir su deuda, mejorar sus saldos fiscales y para atraer inversiones. Un “acuerdo de nuevo orden comercial” que espero sirva para concluir un mercado global más justo, menos regulado y menos proteccionista. 

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Tu publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal y protección de datos
  • Política de cookies
¿Tienes una noticia que contar? Envía un correo a contacto@mioviedo.com

© 2025 miOviedo - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación.

No Result
View All Result
  • Fitur 2026
  • Actualidad
  • Deportes
  • miAsturias
  • Opinión
  • Planes

© 2025 miOviedo - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación.