El Fiscal General del Estado presidió el acto de toma de posesión del nuevo Fiscal Superior de Asturias, Gabriel Bernal del Castillo

El Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, presió este martes en Oviedo el acto de toma de posesión del nuevo Fiscal Superior de Asturias, Gabriel Bernal del Castillo, destacando la colaboración interinstitucional y la importancia de la independencia y profesionalidad del Ministerio Fiscal, en un acto celebrado en el Salón de Plenos del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), que reunió a representantes institucionales, judiciales y de la sociedad civil asturiana.
Durante su intervención, García Ortiz destacó el valor de la Fiscalía como «pieza angular del Estado de derecho» y reivindicó su papel como garante de la seguridad jurídica y la igualdad en todo el territorio nacional.
«No hay ninguna incompatibilidad entre las funciones jurisdiccionales y ejecutivas. Son actuaciones absolutamente complementarias», subrayó el Fiscal General, al agradecer la presencia de autoridades del ámbito judicial, político y municipal. «Que en esta sala de vistas se congregue toda la institucionalidad de la sociedad es impresionante. Es una muestra de cómo una sociedad viva puede rendir homenaje a una figura que representa la justicia en una comunidad autónoma», remarcó.
García Ortiz hizo un repaso por la estructura del Ministerio Fiscal y la importancia de las Fiscalías Superiores, que definió como «la representación de la Fiscalía General en los territorios». «Los fiscales superiores no solo representan al fiscal general, sino que dirigen la cadena judicial dentro de su comunidad. Son fundamentales para garantizar que la justicia se ejerce del mismo modo en cada rincón del país», aseguró.
Afirmó que el Ministerio Fiscal es «una institución muy poderosa», con una estructura que combina «especialización y presencia territorial». Según el fiscal general, esa doble dimensión permite que la Fiscalía sea «un instrumento de cambio, transformación y defensa de valores jurídicos fundamentales».
«A nosotros nos corresponde, desde la base, garantizar que todos los ciudadanos reciban una misma respuesta jurídica, que luego será interpretada por los tribunales y culminada, en su caso, por el Supremo», dijo. «Nos deberían aprovechar más. No hay ninguna otra institución del Estado con esta capacidad», añadió.
En su reflexión sobre el modelo judicial, García Ortiz volvió a defender el papel del fiscal como protagonista del proceso penal, insistiendo en que «el sistema debe evolucionar hacia un modelo en el que los jueces ejerzan como garantes y los fiscales como promotores de la acción penal». Según dijo, «es lo que marca la tendencia europea y lo que requiere la lucha contra fenómenos criminales complejos y transnacionales».
Rechazó también las críticas sobre la supuesta falta de independencia del Ministerio Fiscal, afirmando que «dudar de la capacidad y libertad de criterio de los más de 2.800 fiscales del Estado es mucho dudar». «El trabajo diario de los fiscales marca el camino de la institución. No somos soldados del Fiscal General. Somos servidores públicos y juristas altamente formados, y nuestra única guía es la legalidad», reivindicó.
Por último, subrayó la importancia de mantener el contacto con el territorio. «Desde Madrid no se puede entender todo lo que ocurre en cada fiscalía. Por eso la visión de los fiscales superiores es imprescindible», concluyó.
Por su parte, Bernal del Castillo expresó su «profundo agradecimiento» al fiscal general del Estado por su confianza y por estar presente en el acto. «Su presencia aquí asienta el compromiso de la Fiscalía General con el modelo de despliegue territorial del Ministerio Fiscal diseñado por nuestro Estatuto», aseguró.
El nuevo fiscal superior tuvo palabras de reconocimiento hacia los fiscales generales de sala, compañeros de otras comunidades autónomas y autoridades presentes. También agradeció el apoyo de sus compañeras y compañeros de la Fiscalía de Asturias: «Quiero transmitirles y dejar constancia pública del afecto y aprecio que profeso a todos ellos», afirmó.
Bernal recordó además a compañeros fallecidos que formaron parte de la Fiscalía asturiana, así como a su familia. «Mi esposa, mis hijos y mis hermanos son la verdadera fuerza que me impulsa y sustenta», señaló, dedicando también un recuerdo especial a sus padres, y en particular a su padre. «Fue él quien, con su ejemplo, me inculcó el conocimiento de lo que supone ser fiscal: vocación de servicio público, constante búsqueda de justicia y, por encima de todo, imparcialidad e independencia de criterio», destacó en su intervención.
Con una trayectoria de 37 años en el Ministerio Fiscal, Bernal defendió el papel de esta institución en el Estado de derecho y lamentó las críticas infundadas que, a su juicio, recaen sobre ella. «Estas críticas, legítimas y necesarias en una sociedad democrática, no siempre son atinadas ni ponderadas», indicó.