El conjunto azul resistió más de media hora en su vuelta a la élite en casa, pero acabó cayendo 0-3 con doblete de Mbappé y un gol de Vinícius
No pudo ser. El Oviedo volvió este domingo a jugar en casa, 24 años después, en Primera División. Y lo hizo contra un grande, el Real Madrid. Los aledaños del estadio estaban llenos horas antes, y la plaza Pedro Miñor se convirtió de nuevo en epicentro de la afición, con y sin entrada, que también vibró con el partido.
El sueño duró algo más de media hora, el tiempo que tardó Mbappé en marcar el primer gol. Aguantaron bien los del Oviedo ante el gigante blanco, que mantuvo la distancia mínima hasta casi el final del partido. En el tramo decisivo, de nuevo Mbappé amplió la ventaja, y ya en tiempo de descuento Vinícius cerró el marcador.
Pese a la derrota, se disfrutó de fútbol y se volvió a sentir una afición que siempre fue de Primera, aunque ahora, por primera vez en dos décadas, la Liga lo confirma.






