Cientos de niños, jóvenes y adultos, debidamente ataviados para la ocasión, se suman al recorrido de vivienda en vivienda en busca de dulces y sustos; por su parte, los vecinos y comerciantes se volcaron en la decoración de sus locales
Se siente, pero, como suele decirse, el dato mata el relato… Y esos mismos datos parecen confirmar que quienes critican las celebraciones de Halloween por su carácter extranjero, independientemente de lo mucho que se podría debatir al respecto, tienen la batalla perdida. Bastó pasear en las horas finales de este viernes por Colloto para constatarlo… Cientos de niños, de adolescentes y, sí, también de adultos, a cada cual disfrazado con mayor originalidad, recorrieron las calles del lugar de casa en casa, de negocio en negocio, clamando el archiconocido «Truco o trato» y en busca de los ansiados dulces. Y los propietarios de viviendas, de establecimientos comerciales y de locales hosteleros también hicieron su parte, regalando unas decoraciones a menudo muy esmeradas que multiplicaron el efecto general de la fiesta. Tanto, que una emocionada Karina García, vecina del cercano barrio ovetense de Ventanielles y emigrada desde su Colombia natal, no dudó en afirmar que lo vivido ayer, de lo que su hijo de ocho años participó, era algo diseñado «tan a la ‘gringa’, tan como lo que se hace en Estados Unidos y tan divertido… ¡Es genial!«.
Con nada menos que 31 locales a los que ir en busca de caramelos, la propuesta, organizada conjuntamente por los colectivos vecinal y de comerciantes de la zona, atrajo a verdaderas legiones de personas ansiosas por sumarse, desde familias con niños y grupos de amigos, hasta jóvenes parejas e, incluso, algún que otro entusiasta en solitario. Y los atiendo, cómo no, estuvieron a la altura… Aquí y allá fue posible ver brujas y hechiceros, exorcistas terroríficos, inquietantes cirujanos bañados en sangre, jardineros de rostros quemados con cuchillas en los dedos y muy malas intenciones… Por no hablar, por supuesto, de los personajes cinematográficos de moda, con Miércoles, de la serie de Netflix homónima, y el legendario Beetlejuice como máximos exponentes. Ahora bien, la imaginación no tiene límites, como tampoco la tolerancia estilística de una fiesta como Halloween, de modo que, incluso, fue posible ver a dos jóvenes caracterizadas respectivamente como Kinich, personaje del videojuego de rol ‘Genshin impact’, y Hatsune Miku, cantante virtual desarrollada por la empresa japonesa Yamaha como imagen del sintetizador VOCALOID. Cerca de ellas, otro adolescente lucía, orgulloso, un traje de samuráis nipón… Debidamente aderezado con alguna que otra gota de sangre falsa, claro.
¿Y qué decir de los vecinos de Colloto? Como se ha adelantado, también ellos pusieron su parte, y fachadas, jardines y cierres perimetrales aparecieron decorados con abundantes calabazas, manojos de telarañas, figuras tenebrosas y mil y un detalles más, mientras sus propietarios, apostados a la entrada, aguardaban a las comitivas para entregarles puñados de caramelos. Por su parte, los comerciantes y hosteleros se sumaros a la coyuntura, e incluso hubo quienes convirtieron sus respectivos locales en escenarios de pequeñas fiestas en miniatura, con espectáculos temáticos de pequeño formato que hicieron las delicias de los participantes. En fin, un inmenso despliegue que a nadie dejó indiferente, y con el que no es de extrañar que muchos ya estén pensando en cómo superarlo el año que viene…









