Tras las uvas, nuevas normas: el centro de Oviedo cambia la forma de circular
Oviedo encara la recta final para la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones, que entrará en vigor el próximo 1 de enero. El Ayuntamiento de Oviedo ha completado prácticamente al cien por cien la instalación de los 450 dispositivos tecnológicos que permitirán controlar el acceso al centro urbano y regular la movilidad conforme a la nueva normativa.
Durante los últimos días, los operarios han intensificado los trabajos con la colocación de cámaras en puntos clave como la plaza de la Escandalera, especialmente en los accesos y salidas de aparcamientos, además del pintado de nuevas señales viales que advierten a los conductores de la entrada en una zona restringida. El sistema incluye lectores de matrículas, radares de tráfico y pedagógicos, paneles informativos, sensores de carga y descarga, pasos de peatones inteligentes, sonómetros y una cabina medioambiental instalada en el parque del Campillín. También se han adaptado las dependencias de la Policía Local en Rubín para asumir la nueva gestión del tráfico.
La ciudad quedará organizada en dos anillos, con el centro sujeto a limitaciones hasta el 1 de enero de 2028. No podrán acceder los vehículos sin distintivo ambiental, aunque la ordenanza contempla numerosas excepciones. Desde el Consistorio recuerdan que las restricciones afectarán a menos del 10% del parque móvil habitual y que habrá un periodo inicial de adaptación para los usuarios.






