A las cinco de la tarde de ayer, la Hermandad de Los Estudiantes inició desde la parroquia de San Francisco Javier de La Tenderina su tradicional procesión de la Sagrada Lanzada, que recorrió las calles de Oviedo con el estilo y solemnidad del sur de España. El paso, llevado al modo sevillano, fue escoltado por la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Asturias y acompañado musicalmente por la Agrupación Musical San Salvador.
El cortejo siguió un extenso itinerario que incluyó puntos emblemáticos del casco antiguo, como Cimadevilla, Trascorrales o la Corrada del Obispo, antes de regresar a su templo pasadas las diez de la noche. Vecinos y visitantes se congregaron en aceras y balcones para presenciar uno de los momentos más esperados de la Semana Santa ovetense, marcado por el recogimiento, el fervor popular y el inconfundible ritmo de la música cofrade.










